¡Hola! Abrazos a todas, todos, todes, que tengan un buen fin de este (horrible) año y que encaremos el 2021 con entusiasmo y con la convicción de que el mundo después de la pandemia NO SERÁ EL QUE SE VIENE, como nos dicen las usinas del pensamiento conservador o neocolonial. Será EL QUE CONSTRUYAMOS con nuestro protagonismo, recuperando la calle que la derecha quiere apropiarse aprovechando las restricciones que impone la pandemia y que sus personeros violan impunemente para prevalecer en la correlación de fuerzas.

 

 

La calle, desde tiempos inmemoriales, fue de los rebeldes, los inconformistas, los revolucionarios, la izquierda. Si fracasamos en ese empeño de recuperar la calle nada podremos construir y el 2021 podría llegar a ser peor que el 2020. Tengamos claro eso. Una cosa es el «optimismo de la voluntad» que pedía Gramsci y otra muy distinta es el estúpido triunfalismo, un extravío ideológico que como el opio nos adormece y nos paraliza. Expresiones tales como «la historia está de nuestro lado» son frases vacías si esa historia no se llena y crece con nuestras luchas.

Así que, ¡a prepararse! La derecha tiene grandes planes para el futuro: «el capitalismo recargado». Un capitalismo “estadocéntrico” y autoritario, cada vez más represivo, apelando no ya a militares y policías sino a sus más poderosos y efectivos instrumentos de dominio y control: los medios de comunicación, su eficacia reforzada por los impresionantes avances de las neurociencias; y el poder judicial, que ha hecho del “lawfare” su táctica preferida para cancelar las garantías y los derechos inaceptables para la clase dominante. Ambos, prensa y jueces/fiscales, actuando de consuno tienen la capacidad para neutralizar la voluntad popular expresada en el sufragio y vaciar por completo de sentido a la democracia. Y eso debe cambiar, pronto.

¡En guardia pues! Les mando un cálido y estrecho abrazo y les exhorto, a quienes aún no lo son, a que se conviertan en protagonistas de un nuevo ciclo histórico no sólo “pos-pandemia” sino sobre todo “pos-capitalista.” ¡Salud!