América Latina vuelve a ocupar un lugar central en la disputa por el poder mundial. La pérdida relativa de la hegemonía estadounidense, el crecimiento de China, Rusia e India y la crisis de los organismos internacionales están modificando las relaciones políticas, económicas y estratégicas de toda la región.
Estos cambios fueron analizados en una extensa conversación organizada por el Council on Hemispheric Affairs —COHA—, con la participación de Atilio Boron, Adolfo Pérez Esquivel y Luis Britto García.
La charla ofrece distintas perspectivas sobre una misma pregunta: ¿qué lugar tendrá América Latina dentro del nuevo orden mundial?
¿Por qué América Latina vuelve a ser estratégica?
Según el análisis presentado por Atilio Borón, Estados Unidos ya no cuenta con la misma capacidad para actuar como potencia hegemónica global. El ascenso de China, la recuperación de Rusia y la creciente importancia de India han dado lugar a un sistema internacional más fragmentado y competitivo.
En este contexto, América Latina adquiere una importancia renovada por varias razones:
- Su cercanía geográfica con Estados Unidos.
- La abundancia de petróleo, agua, minerales y alimentos.
- Su acceso al Atlántico, al Pacífico y a la Antártida.
- La presencia de recursos fundamentales para las nuevas tecnologías.
- Su relación comercial y política con China y otras potencias emergentes.
La región ya no sería considerada solamente como un espacio de influencia política, sino también como una pieza importante para la seguridad y la prosperidad económica estadounidense.
La crisis del derecho internacional
Otro eje central del encuentro es el debilitamiento de las instituciones creadas después de la Segunda Guerra Mundial.
Los participantes señalan que las Naciones Unidas y otros organismos multilaterales tienen cada vez menos capacidad para impedir guerras, proteger a las poblaciones civiles o garantizar el cumplimiento del derecho internacional.
El resultado sería un escenario en el que las grandes potencias actúan con mayor libertad y donde las normas internacionales se aplican de manera desigual.
Comprender esta crisis es fundamental porque afecta directamente a los países con menor capacidad militar y económica. Sin reglas internacionales efectivas, la soberanía de los Estados más débiles queda todavía más expuesta.
Integración o dependencia
La conversación también recupera un problema histórico de América Latina: su dificultad para construir estrategias comunes.
Organismos como la UNASUR, la CELAC y el Mercosur surgieron, con diferentes alcances, como intentos de mejorar la coordinación regional. Sin embargo, las diferencias entre los gobiernos, las crisis políticas y las presiones externas debilitaron muchos de esos procesos.
Atilio Boron sostiene que ni siquiera los países más grandes de la región, como Brasil o México, pueden negociar en igualdad de condiciones con las grandes potencias si actúan completamente solos.
La integración regional, por lo tanto, no sería solamente un ideal político. También podría funcionar como una herramienta concreta para defender recursos, mejorar la capacidad de negociación y reducir la dependencia exterior.
Venezuela, Argentina y la disputa por los recursos
Una parte importante de la charla está dedicada a Venezuela, las sanciones económicas, la producción petrolera y la intervención de actores extranjeros en su economía.
Luis Britto García analiza las consecuencias sociales y políticas de las restricciones económicas y plantea interrogantes sobre quién administra los ingresos provenientes de los recursos venezolanos.
Por su parte, Atilio Boron y Adolfo Pérez Esquivel se refieren a la política exterior argentina, al vínculo del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos e Israel y a los riesgos de perder autonomía en áreas estratégicas.
Más allá de las diferentes interpretaciones, la conversación deja un interrogante necesario: ¿quién controla los recursos naturales de América Latina y en beneficio de quién son utilizados?
Tres claves para comprender el escenario actual
La charla permite identificar tres ideas especialmente útiles:
1. La política internacional influye en la vida cotidiana.
Las disputas entre potencias afectan los precios, el empleo, la energía, los alimentos y las decisiones económicas de cada país.
2. Los recursos naturales son una fuente de riqueza, pero también de presión externa.
Tener petróleo, litio, agua o minerales estratégicos no garantiza desarrollo si no existe capacidad política para administrarlos.
3. La desinformación también es una herramienta de poder.
Las redes sociales, los algoritmos y la inteligencia artificial pueden modificar la forma en que las sociedades interpretan los acontecimientos y toman decisiones políticas.
Una conversación necesaria para pensar América Latina
Este encuentro no ofrece respuestas simples. Presenta interpretaciones críticas, datos, advertencias y posiciones que pueden generar acuerdo o discusión.
Precisamente por eso vale la pena verlo completo.
La charla permite comprender mejor la relación entre Estados Unidos y América Latina, el crecimiento de las potencias emergentes, la crisis del derecho internacional, la situación de Venezuela y los desafíos de la integración regional.
Después de verla, queda abierta una pregunta fundamental:
¿Podrá América Latina construir un proyecto propio o seguirá respondiendo a las estrategias de las grandes potencias?











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