Y eso que era un servidor privado, pago, alojado en Canadá pero propiedad de una empresa estadounidense. Les dijeron que esa página funcionaba en un país sometidos a las *leyes del embargo* ( en realidad, *bloqueo*) de Estados Unidos y la tumbaron, sin más trámite. Hasta el momento no se sabe si podrán recuperar los contenidos alojados durante tanto tiempo en ese servidor. El gobierno canadiense, como la gran mayoría de los que adhieren a las políticas del bloqueo está pintado, es un obediente peón que ejecuta lo que Washington le dicta. Lo mismo puede decirse de los países europeos, ninguno de los cuales se atreve a desobedecer las pretensiones de *extraterritorialidad* de las leyes de EEUU, que convierten a este país en un dictador mundial que impone lo que resuelve su Congreso en todo el mundo, sometiendo a las otras legislaturas nacionales. Por eso es preciso hablar de EEUU como un *estado fallido*, entendiéndose por tal aquél que viola la legalidad internacional que prohíbe que la legislación aprobada en un país sea impuesta por la fuerza en los demás. En pocas palabras, EEUU es un *dictador mundial*, que ejerce las formas más brutales del poder y que pretende ocultar esta realidad mediante la obra de un ejército de publicistas que, mediante su control de los medios de comunicación y redes sociales, ofuscan y envenenan a la opinión pública mundial exaltando a ese país como el paradigma mismo de la democracia.
Trump como Jesucristo
Publicada en Página/12 La imagen que posteó Donald Trump en su red Truth Social no tiene desperdicio. Luego de estallada la polémica con su díscolo compatriota, el Papa León XIV, no tuvo más opción que retirar su mensaje de la red en medio de un vendaval de críticas y...











Tristísimo Canadá, termina dando vergüenza ajena, obediente al Imperio Norteamericano.