Atareadísimo, ayer no pude compartir estas breves líneas como un recordatorio del 93º aniversario del nacimiento de ERNESTO CHE GUEVARA.

 

Nada mejor que estas semblanza tomada del discurso de Fidel en la Plaza de la Revolución cuando se confirmó la noticia de que el Che, caído en combate pero sin una herida mortal, había sido ejecutado por orden del gobierno de Estados Unidos. 

 

“Sobrevino el primer combate victorioso y Che fue soldado ya de nuestra tropa, y, a la vez, era todavía el médico; sobrevino el segundo combate victorioso y el Che ya no sólo fue soldado, sino que fue el más distinguido entre los soldados en ese combate, realizando por primera vez una de aquellas proezas singulares que lo caracterizaban en todas las acciones … Esa era una de sus características esenciales: la disposición inmediata, instantánea, a ofrecerse a realizar la misión más peligrosa. Y aquello, naturalmente, suscitaba la admiración, la doble admiración, la doble admiración hacia aquel compañero que luchaba junto a nosotros, que no había nacido en esta tierra, que era un hombre de ideas profundas, que era un hombre en cuya mente bullían sueños de lucha en otras partes del continente, y, sin embargo, aquel altruismo, aquel desinterés, aquella disposición a hacer siempre lo más difícil, a arriesgar su vida constantemente.”

Fidel Castro Ruz, fragmento de su “Discurso en la Plaza de la Revolución” (18 Octubre 1967)