Gaza: el genocidio y sus (sin)razones
julio 21, 2014
(Por Atilio A. Boron) En medio del
espanto y del baño de sangre que inunda Gaza se oye una voz, metálica, glacial.
Pronuncia un soliloquio similar al que en su obra Enrique VI William
Shakespeare puso en boca de Ricardo, un ser deforme, monstruoso, pero aguijoneado
por una ambición ilimitada y orgulloso de su villanía: “Soy el espíritu del
estado de Israel. Sí, agredo, destruyo y asesino a mansalva: a niños, 
ancianos, mujeres, hombres. Porque en Gaza todos son terroristas, más allá de
sus apariencias. Uno de los jerarcas de la dictadura genocida en la Argentina,
el General Ibérico Saint Jean, dijo que  ‘Primero vamos a matar a todos
los subversivos, después a sus colaboradores; después a los indiferentes y por
último a los tímidos’. Nosotros invertimos esa secuencia y comenzamos por la
población civil, gente cuyo crimen es vivir en Gaza. En el proceso caerán
centenares de inocentes, gente que simplemente trataba de sobrevivir en ese
encierro nauseabundo; luego iremos por los tímidos, los indiferentes y después
de este brutal y aleccionador escarmiento llegaremos a los colaboradores y los
terroristas. Sé muy bien que el rudimentario y escaso armamento de Hamas apenas
puede ocasionarnos un rasguño, como lo demuestran las luctuosas estadísticas de
nuestros periódicos ataques a las poblaciones palestinas. Sus amenazas de
destruir al estado de Israel son bravuconadas sin sentido porque no tienen la
menor capacidad de llevarlas a la práctica. Pero nos son de enorme utilidad en
la guerra psicológica y en la propaganda: nos sirven para aterrorizar a nuestra
propia población y así obtener su consentimiento para el genocidio y nuestra
política de ocupación militar de los territorios palestinos. Y también sirven
para que Estados Unidos y los países europeos, embarcados en la ‘lucha contra
el terrorismo’  nos faciliten todo tipo
de armamentos y nos amparen políticamente.  
Ataque nocturno a la Franja de Gaza 
En Gaza no me enfrento a ningún
ejército, porque no le hemos permitido que lo tenga. Yo, en cambio, tengo uno
de los mejores del mundo, pertrechado con la más sofisticada tecnología bélica
que me proporcionan mis protectores: Washington y las viejas potencias
coloniales europeas, y la que he podido desarrollar, gracias a ellos, dentro de
Israel. Tampoco tienen los palestinos una aviación para vigilar su espacio aéreo,
y una flota que custodie su mar y sus playas. Mis drones y helicópteros
sobrevuelan Gaza sin temor y disparan sus misiles sin preocuparse por el fuego
enemigo, porque no hay fuego enemigo. Hemos perfeccionado, con las nuevas
tecnologías bélicas, lo que hizo Hitler en Guernica. Soy amo y señor de vidas y
haciendas. Hago lo que quiero: puedo bombardear casas, escuelas, hospitales, lo
que se me antoje. Mis poderosos amigos (y, seamos honestos, cómplices de todos
mis crímenes)  convalidarán cualquier atrocidad que decida 
perpetrar. Ya lo hicieron antes, en innumerables ocasiones y no sólo con
nosotros: lo harán conmigo cuantas veces sea necesario. Su mala conciencia me
ayuda: callaron desvergonzadamente durante la Shoá, el sistemático genocidio
perpetrado contra los judíos por Hitler ante la vista y paciencia de todo el
mundo, desde el Papa Pío XII hasta Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill.
Callarán también ante el genocidio que metódicamente y en etapas estoy
realizando en Gaza, porque matar palestinos a mansalva es eso, genocidio. Como
lo hacía Hitler cuando alguien de su tropa de ocupación era hecho prisionero o
matado por los maquís de la resistencia francesa o los partisanos italianos: juntaban
a diez o quince personas al azar, que tuvieran la desgracia de pasar por el
lugar, y las ametrallaban en el acto, como escarmiento y como didáctica advertencia
para que sus vecinos no cooperasen con los patriotas. Nosotros ni siquiera
esperamos que maten a uno de los nuestros para hacer lo mismo, y lo hacemos de
modo más cobarde. Al menos los nazis veían los rostros de las víctimas cuyas
vidas cegarían en un segundo; nosotros no, porque disparamos misiles desde
aviones o navíos, o proyectiles  desde
nuestros tanques. Nos intranquiliza recordar que tanta crueldad, tanto horror,
fue en vano. Seis millones de judíos sacrificados en los hornos crematorios y
millones más que cayeron por toda Europa no fueron suficientes para evitar la
derrota de Hitler. ¿Será diferente esta vez, será que ahora nuestro horror nos
abrirá el camino a la victoria? 

Niñas israelíes «dedicando» misiles a los palestinos

Niña palestina, muerta por un misil israelí
Eufórica por ver tanta sangre árabe
derramada una de mis diputadas se fue de boca, y dijo lo que pienso: que hay
que matar a las madres palestinas porque engendran serpientes terroristas. Desgraciadamente
no todos en Israel piensan así; hay algunos judíos,  románticos incurables, que creen que podemos
convivir con los árabes y que la paz no sólo es posible sino necesaria. Nos dicen
que eso fue lo que hicimos por siglos. No entienden al mundo de hoy, mortalmente
amenazado por el terrorismo islámico, y se dejan llevar por la nostalgia de una
época definitivamente superada. No son pocos en Israel los que caen en este
equívoco y nos preocupa que sus números estén creciendo. Pero desde el gobierno
trabajamos activamente para contrarrestar esa sensiblería pacifista y, para
colmo, laica. ¡Laica, en un estado en el que para ser ciudadano se debe ser
judío (y tenemos cerca de un 20 % de árabes, que han vivido por siglos en la
región y no son ciudadanos) y dónde no existe el matrimonio civil, sólo el religioso!
Para combatir estas actitudes contamos con los grandes medios de comunicación
(de Israel y los de afuera)  y nuestras escuelas le enseñan a nuestros
niños a odiar a nuestros indeseables vecinos, una raza despreciable. Para
involucrarlos en nuestro esfuerzo militar los invitamos a que escriban mensajes
de muerte en los misiles que, poco después, lanzaremos contra ese gentío
amontonado en Gaza. Otros niños serán los que caerán muertos por esos misiles
amorosamente dedicados por los nuestros. No ignoro que con mis acciones arrojo
un asqueroso escupitajo a la gran tradición humanista del pueblo judío, que
arranca con los profetas bíblicos, sigue con Moisés, Abraham, Jesucristo y pasa
por Avicena, Maimónides, Baruch Spinoza, Sigmund Freud,  Albert
Einstein,  Martin Buber hasta llegar a Erich Fromm, Claude Levy-Strauss,
Hannah Arendt y Noam Chomsky. O con extraordinarios judíos que enriquecieron el
acervo cultural de la Argentina como León Rozitchner, Juan Gelman, Alberto
Szpunberg y Daniel Barenboim, entre tantos otros que sería muy largo nombrar
aquí. Pero ese romanticismo ya no cuenta. Dejamos de ser un pueblo perseguido y
oprimido; ahora somos opresores y perseguidores.
Cuatro niños muertos por los misiles «con dedicatoria» disparados por Israel
Duras palabras y frases se utilizan
para calificar lo que estamos haciendo. Criminal cobardía, delito de lesa
humanidad, por agredir con armas mortíferas a una población indefensa, día y
noche, hora tras hora. Pero, ¿no merece acaso la misma calificación lo que hizo
Estados Unidos al arrojar sendas bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki? Y
quién se lo reprocha?  ¿Terrorismo de
Estado? Mejor digamos realpolitik, porque ¿desde cuándo a mis
amigos y protectores de Occidente les ha preocupado el Terrorismo de Estado o
las violaciones  a los Derechos Humanos que cometen ellos mismos, un
aliado, o un peón? Apoyaron por décadas a cuantos déspotas y tiranos poblaron
esta tierra, siempre que fueran funcionales a sus intereses: a Saddam Hussein,
al Sha de Persia, a Mubarak, a Alí, a Mobutu, a Osama Bin Laden, y, en
Latinoamérica, a Videla, Pinochet, Geisel, Garrastazú, Stroessner, “Papá Doc”
Duvallier,  antes a Somoza, Trujillo, Batista y tantísimos más. Asesinaron
a centenares de líderes políticos antiimperialistas, y Obama lo sigue haciendo
hoy, donde todos los martes decide quién de la lista de enemigos de Estados
Unidos que le proporciona la NSA debe ser eliminado con un cohetazo disparado
desde un dron o mediante una operación de comandos. ¿Por qué habrían de
escandalizarse ante lo que está ocurriendo en Gaza? Además me necesitan como
gendarme regional y base de operaciones militares y de espionaje en una región
del mundo con tanto petróleo como Medio Oriente, y saben que para cumplir con
esa misión no sólo no deben maniatarme sino que es preciso contar con su
inquebrantable respaldo, lo que hasta ahora jamás me ha sido negado. Sé también
que estoy violando la legalidad internacional, que estoy desobedeciendo la
resolución Nº 242, de Noviembre de 1967, del Consejo de Seguridad de la ONU,
que por unanimidad me exige retirarme de los territorios ocupados durante la
Guerra de los Seis Días de 1967. Incumplí esa resolución durante casi medio
siglo, sin tener que enfrentar sanciones de ningún tipo como las que
arbitrariamente se le imponen a otros, o las que aplican a Cuba, a Venezuela, a
Irán y, antes, a Irak después de la primera guerra del Golfo. ¿Razones de
tanta tolerancia? Mis lobbistas en Estados Unidos son poderosísimos y tienen a
la Casa Blanca, al Congreso y a la Justicia en un puño. Según Norman
Finkelstein (un mal judío, enemigo del estado de Israel) la ‘industria del
holocausto’ goza de tal eficacia extorsiva que impide percibir que quienes
ahora estamos produciendo un nuevo holocausto somos nosotros, los hijos y
nietos de aquellos que lo padecieron bajo los nazis. Por eso pese a que las
víctimas mortales en Gaza ya superan los 500 palestinos (contra 25 soldados de
nuestro ejército, uno de los cuales fue muerto por error por nuestras propias
fuerzas, según informara este lunes 22 de Julio a medio día el New York Times) el presidente Obama hizo
un estúpido llamado a evitar que israelíes y palestinos quedasen atrapados en
el ‘fuego cruzado’ de este enfrentamiento. ¡Pobre de él si hubiera dicho que
aquí no hay ‘fuego cruzado’ ni enfrentamiento alguno sino una masacre
indiscriminada de palestinos, una horrible ‘limpieza étnica’ practicada contra
una población indefensa! ¡Nuestro lobby lo crucificaría en cuestión de
horas! Ahora que nuestras tropas entraron en Gaza tendremos que sufrir
algunas bajas, pero la desproporción seguirá siendo enorme. 

Evolución de los límites de Israel  y Palestina
Claro, no puedo evitar que me
califiquen técnicamente como un “estado canalla”, porque así se denominan los
que no acatan las resoluciones de la ONU y persisten en cometer crímenes de
lesa humanidad. Pero como Estados Unidos y el Reino Unido son violadores
seriales de las resoluciones de la ONU, y por lo tanto ‘estados canallas’
también ellos, sus gobiernos han sido invariablemente solidarios con Israel.
Más allá de la turbación que por momentos puedan ocasionar estas reflexiones
necesitamos completar la tarea iniciada en 1948 y apoderarnos de la totalidad
de los territorios palestinos: los iremos desplazando periódicamente,
aterrorizándolos, empujándolos fuera de sus tierras ancestrales,
convirtiéndolos en eternos ocupantes de infectos campos de refugiados en
Jordania, en Siria, en Irak, en Egipto, donde sea. Y si se resisten los aniquilaremos.
Podemos hacer eso por nuestra apabullante fuerza militar, el apoyo político de
Occidente y la degradación y putrefacción de los corruptos y reaccionarios
gobiernos del mundo árabe, que como era previsible (y así  nos lo habían asegurado nuestros amigos en
Washington y Londres) no les importa en lo más mínimo la suerte de los
palestinos. A tal extremo llega nuestra barbarie que inclusive un amigo
nuestro, Mario Vargas Llosa, se escandalizó cuando en 2005 visitó Gaza y nos sorprendió
con unas críticas de insólita ferocidad. Llegó a decir, por ejemplo, que ‘m
e pregunto si algún país en el
mundo hubiera podido progresar y modernizarse en las condiciones atroces de
existencia de la gente de Gaza. Nadie me lo ha contado, no soy víctima de
ningún prejuicio contra Israel, un país que siempre defendí … Yo lo he visto
con mis propios ojos. Y me he sentido asqueado y sublevado por la miseria
atroz, indescriptible, en que languidecen, sin trabajo, sin futuro, sin espacio
vital, en las cuevas estrechas e inmundas de los campos de refugiados o en esas
ciudades atestadas y cubiertas por las basuras, donde se pasean las ratas a la
vista y paciencia de los transeúntes, esas familias palestinas condenadas sólo
a vegetar, a esperar que la muerte venga a poner fin a esa existencia sin
esperanza, de absoluta inhumanidad, que es la suya. Son esos pobres infelices,
niños y viejos y jóvenes, privados ya de todo lo que hace humana la vida,
condenados a una agonía tan injusta y tan larval como la de los judíos en los
guetos de la Europa nazi, los que ahora están siendo masacrados por los cazas y
los tanques de Israel, sin que ello sirva para acercar un milímetro la ansiada
paz. Por el contrario, los cadáveres y ríos de sangre de estos días sólo
servirán para alejarla y levantar nuevos obstáculos y sembrar más resentimiento
y rabia en el camino de la negociación.’ 
[1]
Autoridades israelíes repudian con razón el Gueto de Varsovia, pero construyen uno para los palestinos
Pero nada de lo que diga Vargas Llosa, y
tantos otros, nos hará mella: somos el pueblo elegido por Dios (aunque los
ilusos estadounidenses también creen en eso), una raza superior y los árabes son
una pestilencia que debe ser removida de la faz de la tierra. Por eso
construimos ese gigantesco muro en Cisjordania, peor aún del que erigieran en
Berlín y que fuera apropiadamente caracterizado como el ‘muro de la infamia’.
Nuestros lobbies han sido muy  eficaces en invisibilizar esta
monstruosidad y nadie habla de nuestro ‘muro de la infamia’. Reconozco que
nuestra traición a los ideales del judaísmo nos inquieta. No era esto lo que
querían los padres fundadores. Nos hemos convertido en una máquina de
usurpación y despojo colonial que ya no guarda ninguna relación con nuestra
venerable tradición cultural. Algunos dicen que Israel es al judaísmo como
Hitler lo era al cristianismo. Por eso es que a veces nuestro sueño se perturba
y las muertes y sufrimientos que hemos causado durante tantos años –y que para
ser sinceros, comenzaron mucho antes de que naciera Hamas- nos acosan como el
fantasma de Hamlet. Pero retrocedemos horrorizados ante la posibilidad de una
paz que no queremos porque perderíamos los territorios arrebatados durante
tantos años, envalentonaríamos a la turbamulta árabe que nos rodea y le
haríamos perder miles de millones de dólares a nuestros amigos del complejo
militar-industrial estadounidense, que es el verdadero poder en ese país, y a
sus socios israelíes que también lucran con este estado de hostilidades
permanentes. Por eso seguiremos en esta guerra hasta el final, aun a riesgo de
que esta actitud pueda desencadenar un cataclismo universal. El horror padecido
bajo el nazismo justifica todo lo que estamos haciendo.”

[1] Mario Vargas Llosa, “Morir en
Gaza”, El País (Madrid), 11 Enero 2009, en:
http://elpais.com/diario/2009/01/11/opinion/1231628411_850215.html

18 Comentarios

  1. chenlina
  2. Anónimo
  3. Hua Cai
  4. PATRICIO

    Don Atilio: Un excelente artículo que sólo una persona de su nivel cultural puede realizar. Pero le escribo No para tirarle flores pues Ud. no las necesita sino para opinar sobre algunos de los lectores que comentan su Artículo. El que más concitó mi atención es el de ANABELLA a quien yo llamaría más bien ANAFEA, por los motivos que le comento:
    1. Se dirige a Ud. en tono familiar lo cual es muy normal. 2. De partida ya le advierte que hay "algunos errores en tu nota" y sin indicar cuáles pueden ser, concluye en forma enfática que "no hay duda que está Ud. cometiendo un error" (había dicho que eran algunos). Bueno, sigamos; si ella bien lo conoce cómo puede afirmar que Ud. necesita manipular la información (foto de las niñas autografiando los misiles) para expresar sus ideas o argumentaciones.(ya lo está tratando de "manipulador"). Si alguien lo conoce a Ud. difícilmente podría pensar que Ud. en esas dos niñas pretende incluir a "todo el pueblo judío". 3.En el párrafo siguiente lo trata de "ingenuo" y una vez más le atribuye expresiones que Ud. no ha considerado en el texto de su Artículo. 4. Al pueblo Palestino le asiste el derecho natural de todo ser como es "la legítima defensa" que impide que la víctima se convierta en "esclavo" del victimario. Para analizar esto no se precisa ver muchos videos o conocer la cantidad de misiles que ambos se dispensan. 5. Cuando habla de "la miseria en que viven los Palestinos" se refiere en un tono despectivo tal como los funcionarios de la TROIKA trataron a los Griegos (pigs: "cerdos") diciéndoles además que eso se debía a una "falla genética" y no a sus políticas económicas neoliberales. 6. Ella le pide que Ud. explique lo de los túneles hechos por los Palestinos, pero creo que mejor debiera consultarle sobre "el cerco divisorio hecho por Israel" para aislar a los Palestinos al mejor estilo del "Muro de Berlín". 7. A ella le parece "repudiable" lo que ella "presume" (no aporta pruebas ni lo demuestra) es una manipulación fotográfica de parte de Ud. 8.Finalmente, lo sentencia cuando le pide que "cuide las comparaciones". 9. Habrían otros comentarios pero lo reducido del espacio no lo permite. Por sus actitudes dialécticas presumo que una maestra (de esas que abundan) falta de pedagogía y que al alumno siempre lo ubican en un plano inferior sintiéndose ellas una autoridad docente (para lo cual les falta mucho). 10. Finalmente don Atilio, permítame hacerle llegar una mensaje a esta persona: "ANAFEA: Mirate en el espejo y decile que se deje de mentirte y que te diga la verdad por dura que sea".
    ¡¡Buenas tardes don Atilio!! lo sigo cotidianamente y sus comentarios son para mí una luz en este mundo oscurantista.
    e-Mail: jotemoush@gmail.com PATRICIO.

    Responder
  5. Anabella

    Hola Atilio, como estas?
    Te comento que hay algunos errores en tu nota, pero como algunos se prestan a debate solo voy a decirte aquellos que no hay duda de que estas cometiendo un error.
    La foto de las ninas israelies dedicando misiles si prestas atencion dice "To Nazrala…" Nazrala, cabecilla de la organizacion Hezbollah. Esa foto no es del conflicto actual. Manipular la informacion no contribuye en ningun punto a que haya paz.
    No me parece justificable desde ningun punto de vista que ninas dediquen misiles, pero debo decirte que dificilmente encuentres otra foto similar y no podes basarte en 2 ninas para representar a una poblacion, porque en ese caso podrias pensar que todos los palestinos son terroristas mirando fotos que aparecen en google al poner "Hamas Kids", que si podras encontrar miles.
    Nazrallah dirige la misma organizacion que en 1994 asesino a 85 personas en AMIA, por el hecho de ser judios (tambien murieron no judios, pero no es el punto).
    Por otro lado, el hecho de no estar de acuerdo con lo que esta haciendo Israel, o con su existencia misma, no habilita a la ingenua idea de que Hamas no esta armado. Si te interesa puedo mostrarte muchisimos videos que dan cuenta de lo contrario, y debo decirte que en Israel cada dia caen un minimo de 20 misiles por dia desde la franja de gaza, y eso es armamento.
    No es el Hamas quien va a sacar a los palestinos de la miseria en la que viven, y defender a un grupo dictatorial que aterroriza a su propia poblacion y que en lugar de construir viviendas y refugios para sus habitantes, construyen tuneles que llegan a las fronteras con israel… podria explicarme cual seria el proposito de esos tuneles?
    Por otro lado, la foto del ateque nocturno se correponde al 2012, que aunque sea real, la composicion de un articulo sobre el conflicto actual con fotos de diferentes fuentes y a la conveniencia de tu postura politica, me resulta repudiable.
    Por ultimo pido que cuides las comparaciones… El holocausto, como todo holocausto, es unico e irrepetible. En tu articulo decis que al menos los nazis veian las caras de sus victimas y quiero decirte que lo que permitio la existencia de semejante masacre es, entre otras cosas, la burocracia que generaba que cada soldado nazi no se sienta responsable de esa muerte, con lo cual es cuestionable si veian o no las caras de sus victimas.
    Israel construyo un hospital en el que se atienden victimas de los ataques y atiende decenas de palestinos en sus hospitales, aun habiendo sucedido que muchos de ellos intentaron inmolarse en los hospitales donde los atendian (esto hace vario años)-tengo videos al respecto si te interesa-

    Lo que esta sucediendo es tragico pero la gente que infunde el odio realmente no colabora en lo absoluto.
    Ahora bien, si no crees en la legitimidad del Estado de Israel a existir, no se si podremos dialogar, porque eso y la postura de creer que el estado palestino no debe existir… es exactamente lo mismo.

    Responder
  6. FOLLADORDEPROSTIS

    Israel esta siendo tan terrorista como Hamas,ya van mas de 700 palestinos muertos mientras que los israelitas muertos no llegan ni a 40,también es cierto que Hamas lanza misiles desde áreas civiles muy pobladas,ambos bandos tienen sangre en sus manos,pero para la izquierda utópica solo Israel es culpable mientras para la derecha reaccionaria solo los palestinos son culpables.

    Responder
  7. atilio

    Gracias por los comentarios. Sugiero leer artículo de Eric Hobsbawm, historiador marxista y judío, con críticas similares a las aventuras militaristas de Israel en 2009 en Gaza y Líbano. Estoy corrigiendo una traducción al castellano que tiene algunos problemas y próximamente la publicaré en mi blog. Pero, lo esencial de lo de Hobsbawm es que, como judío, dice que la crítica al estado de Israel NO ES ANTISEMITISMO. Lo digo porque es el latiguillo con el cual se descalifica cualquier argumento en contra de las políticas del estado de Israel, que no hay que identificar con el pueblo judío, cuya tradición humanista es extraordinaria.
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    Responder
  8. Anónimo

    PRO PALESTINO dijo:

    oe chico pero esque tu te pones a chisporrotear contra Israel, pero nada dices de los cohetes, de los tuneles, de los asesinatos de niños pasados a cuchillo en Itamar por ejemplo, si claro los de Hamas y Fata son blancas palomas. De todas las agresiones desde la guerra de los seis dias, medio siglo de los paises arabes tratando de tirar al mar a los judios.

    oe chico, a ver si dices que los pobres palestinitos son la carne de cañon del odio de las potencias antisemitas. carne de cañon de los lideres que se enriquecen en nombre del pueblo, y a ver de donde rayos Arafat saco un millardo de dolares para dejarlos en herencia a su esposa

    Los palestinos de quien tienen que liberarse es de los terroristas que los tienen esclavizados

    Responder
  9. Esteban

    Simplemente genial tu artículo!!! Ojala se escribieran mas de estos pero es que los medios mismos están controlados por la misma gente.

    Responder
  10. Anónimo

    Excelente. Realmente sentí estar frente al espíritu del sionismo personificado, jactándose de tales perpetraciones.
    No crees que el Hamas es un bien logrado invento israelí?, Así como lo fue Al Qaeda para EE.UU. Un generador de motivos para invadir sin escrúpulos antes un mundo falazmente cegado..

    Responder
  11. Anónimo

    A los israelíes se les está yendo la mano. Eso es inexcusable, indiscutible. Pero no empezaron ellos. Empezaron los terroristas del otro lado, como siempre. También reconozcamos, en un intento de difícil objetividad, que las broncas de este blog no van tanto contra Israel. Van más bien contra "el imperio" que los protege. Igual que la molesta, interminable manifestación de hoy en la 9 de Julio, del Partido Obrero y sus frecuentes adláteres, contra Israel y en favor de Palestina. Y eso que "el imperio" está tomando distancia de los excesos israelíes.

    Responder
  12. Raúl Herrero

    Es un genocidio a todas luces.
    No tienen nada que envidiar a los nazis lamentáblemente.

    Cuanta hipocresía y cuanto desprecio por la vida y la libertad de los seres humanos.

    Lo peor es tener convencidas a las personas comunes que matar gente en forma indiscriminada es correcto. No tienen alma y están formando gente sin alma también. Tremendo!

    Espero que la justicia un día llegue.

    Responder
  13. Darío

    Excelente articulo Atilio gracias por compartirlo.

    Responder
  14. Marcela

    Muy buen artículo Atilio, escrito a propósito con cinismo, lo que es hoy el sionismo, que loco, cinismo y sionismo, son dos palabras que sólo las diferencia dos letras, pero que tienen el mismo sentido.

    Responder
  15. juan

    Muy buen artículo. Creo que aporta datos concretas relevantes en el debate que nos enfrenta a los progresistas contra los sionistas (como el hecho de que Palestina carece de ejército profesional o que Israel está violando explícitas resoluciones de la ONU) y que, más allá del tono hiperbólico e irónica, tiende a reflejar con claridad el estado de conciencia colectiva que existe en Israel en relación a esta temática. Evidentemente, el Estado de Israel hace todo lo posible por aterrorizar a su propia población para legitimar este accionar. Por último, destaco que no coincido con un solo aspecto: que los palestinos vivan "hace siglos" en ese lugar. Creo que el argumento acerca de "los orígenes" históricos (del tipo: "nosotros estamos acá desde tiempos inmemoriales") falsea los avances historiográficos actuales, que tienden más bien a demostrar las identidades sociales cambiantes de los "pueblos" y las "etnias". Los palestinos tienen derecho a sus tierras no porque estuvieran allí hace siglos, dado que no son los mismos palestinos (es un argumento que también utiliza Israel, al referirse al Antiguo Testamento), sino porque fueron expulsados en un momento determinado del siglo XX por la fuerza. Y, como sabemos, la fuerza no crea derecho. Ese es el punto crítico sobre el que hay que centrar el debate. Saludos.

    Responder
  16. Ruben Francisco Iacono

    Impresionante texto Atilio. Me ha tocado criticar al estado de Israel frente a un judío proisraelí y siempre terminan apelando al latiguillo del antisemitismo. Cuando no tienen respuesta aparece la discriminación.

    Responder

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Sobre el Autor de este Blog

Atilio Alberto Borón (Buenos Aires, 1 de julio de 1943) es un politólogo y sociólogo argentino, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Harvard. Actualmente es Director del Centro de Complementación Curricular de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Avellaneda. Es asimismo Profesor Consulto de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires e Investigador del IEALC, el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe.

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