26.6.2012
El Administrador Adjunto de la USAID reconoció que esta agencia del gobierno de los Estados Unidos financia a organizaciones y partidos opositores en los países del ALBA. ¿Sólo en ellos? No parece: la oposición a Lugo en Paraguay recibió también generosos aportes para su campaña de desprestigio y satanización del ex-presidente paraguayo. Lo mismo hace en otos países, porque esta es una política general del imperio, no limitada tan sólo a países del ALBA, y contra la cual hay que estar muy bien preparados. Al conocerse este público reconocimiento el presidente Rafael Correa del Ecuador declaró este domingo pasado que su gobierno está considerando expulsar a la USAID de ese país. Los objetivos de esa agencia, tal como se informa en su página web son «otorgar ayuda económica y humanitaria en todo el mundo para respaldar las metas de política exterior de los Estados Unidos.»  Desestabilizar gobiernos progresistas y de izquierda es un ejemplo de «ayuda humanitaria» que, por lo visto, hace a las metas de la política exterior de Estados Unidos. Metas que, como inapelablemente lo demostrara Noam Chomsky, no son otras que: la dominación mundial.

Usaid confirma su apoyo a
grupos de oposición de América Latina
Redacción Web-Prensa Latina

Martes 19 de Junio, 2012.
Estados Unidos reiteró su disposición a financiar
grupos que buscan desestabilizar algunos países de la Alianza Bolivariana para
los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Según Mark Feierstein, Administrador Adjunto para América Latina y el Caribe de la Agencia Estadounidense para el
Desarrollo Internacional (Usaid), Washington prioriza el apoyo a las fuerzas
opositoras que «están luchando por los derechos humanos y la
democracia» en esas naciones.

El funcionario confirmó que la Casa Blanca mantiene una estrecha relación y entrega fondos a sectores
antigubernamentales radicados en Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua

(países integrantes de ALBA), sin precisar cifras, reseñaron varios medios de
prensa.

Las declaraciones de Feierstein evidencian las denuncias de gobiernos e
instituciones progresistas en América Latina y el Caribe sobre el carácter
subversivo de los programas de la Usaid en la región.

«Ponemos mucho énfasis en los temas de la democracia», dijo a los
periodistas el administrador adjunto para América Latina y el Caribe de la
Usaid, Mark Feierstein, al rechazar críticas de congresistas republicanos a los
recortes presupuestarios del organismo para el 2013.

Esa agencia, presentada a veces como una
organización civil independiente, actuó desde 1961 en consonancia con una
estrategia destinada a contrarrestar la imagen agresiva estadounidense.

Según con las frecuentes denuncias de analistas, la entrega de capital a
naciones pobres -con el pretexto de impulsar reformas sociales, industrializar
o atender a sectores vulnerables- disfrazó las pretensiones de Washington,
captó adeptos en todas partes y posibilitó la subversión política a favor de
sus planes hegemónicos.

Feierstein también aseguró que la ayuda económica a Bolivia, Ecuador y
Nicaragua «está bajando, no está subiendo», en alusión a las críticas
de la congresista republicana.

«Bolivia bajando, Ecuador bajando y Nicaragua bajando», recalcó el
funcionario de Usaid, sin precisar cifras.