13.2.2015

Comparto una estupenda nota de Fernando Buen Abad Domínguez sobre el proyecto golpista frustrado el día de ayer en Venezuela y que tenía como uno de sus objetivos el bombardeo de las instalaciones de Telesur en Caracas. Hago mías sus palabras y me complace en compartirlas con todos ustedes.




YO SOY TELESUR
Je suis TeleSur
Fernando
Buen Abad Domínguez
Rebelión/Universidad
de la Filosofía
Querían
golpear, también, a TeleSur porque les estorba enormemente esa gran táctica de
Chávez y Maduro que consiste en divulgar la verdad. El poder de la verdad en la
boca de los pueblos. Quedó desenmascarado el ataque perverso contra TeleSur y
Venezuela que no han hecho más que fijar como su Norte el Sur. Querían
bombardear sus oficinas en Caracas porque la “oposición” nazi-fascista está
sumida en un berrinche histérico de impotencia y desesperación. Es odio vetusto
de alto nivel dirigido contra TeleSur y el Socialismo.
La
verdad y la libertad juegan un papel central para producir información
inteligente e inteligible. Es un cometido nodal  para ganar posiciones en
la experiencia comunicacional revolucionaria. Es un cometido de integración
Socialista que Chávez anheló siempre y, por eso, golpearlo implica para los
“opositores” nazi-fascistas una forma de golpear a Chávez en algo de lo que más
brilla de su legado que son sus tácticas y sus estrategias de comunicación.
TeleSur
es una de las mejores fuentes de información en todo el planeta, es una
decisión política estratégica de envergadura trascendental en la ruta de
cambiar los paradigmas informativos que nuestros pueblos necesitan para la
construcción de su independencia y soberanía semántica. Es una televisora cuya
complejidad de objetivos debe avanzar en terrenos muy ásperos y no pocas veces
peligrosos. En un continente secuestrado por las cadenas mediáticas de la
oligarquía, país por país, nada fácil es ser herramienta al servicio del ideal
de integración latinoamericana y caribeña.  TeleSur es un espejo
continental invaluable para mirar nuestros logros y nuestras debilidades más
significativos. Sin pasar por el discurso del imperio. Y, además de espejo, es
una herramienta de intervención política sobre la realidad por la vía de la
información liberada de la dictadura de la mercancía noticiosa.
 Su
“norte” es, también, la verdad. TeleSur ha transmitido desde un país sitiado
mediáticamente, transmitiendo imágenes de todo el mundo a todo el mundo. Es
televisión en vivo y en red con evidencias documentales y noticiosas que, a
pesar de las amenazas oligarcas, no dejar de transmitir, aunque los días se
pongan difíciles, aunque intentaron bombardearla. No cabe duda de que lo que
querían hacer, realmente, es una etapa de la “guerra de terror” apoyada los
medios burgueses en todas partes. La guerra contra TeleSur es financiada,
también, por empresas mediáticas hambrientas de dominar al mundo. No hay que
esperar un bombardeo para advertir cuáles son los anhelos de semejante amenaza
contra una televisora de la Revolución.

No
toleraremos la impunidad
Es
preciso movilizar una protesta Internacional que sea capaz, incluso, de frenar
esta escalada de violencia y muerte contra los periodistas más comprometidos
con la verdad. Se trata de una escalada orquestada por asesinos títere que
colaboran con el saqueo de los recursos naturales, la explotación de los
trabajadores y la alienación de las masas. No nos acostumbremos al pisoteo. Son
miles de periodistas honestos que, a diestra y siniestra, sufren descargas de
violencia por informar con la verdad… con su aliento ético innegociable. Son
miles los periodistas amenazados para callar las voces que muestran y denuncian
la degradación a que son sometidos nuestros pueblos.
No
es una casualidad que se trate de una agresión más contra Tele Sur. No es una
equivocación, no se trata de una coincidencia… esto es un plan que repite sus
patrones de un lado al otro, esto es una arremetida cínica que tiene filos
múltiples pensada por las maquinarias de conspiradores asalariados para
agudizar conflictos internacionales, poner bozal al periodismo independiente,
desprestigiar lo mejor que tenemos en tareas periodísticas… asesinar a la
verdad a cualquier precio. Y asesinar al presidente de Venezuela para asesinar
a su Revolución Socialista.
No
es una “hecho aislado”. Esta agresión tiene significados perversos y ya hemos
visto cómo se compartan los lebreles del imperio a la hora de deformar la
realidad y suprimir la libertad de expresión. He aquí un caso que los desnuda
íntegramente. ¿Quién dio la orden? Esto es una prueba más del drama cotidiano
en que vive Venezuela asediada por una “Guerra Económica” y una Guerra del
capitalismo.
Debemos
iniciar al lado de Tele Sur, y de sus trabajadores, una denuncia mundial muy
enfática. Exigir que cese toda esa violencia e imponer justicia social
abiertamente, públicamente, inmediatamente. Es nuestra obligación solidaria con
Tele Sur y con sus trabajadores, camaradas nuestros, y exigiremos su
solidaridad a todos los colegas que en organizaciones internacionales puedan
ayudar a defender a Tele Sur y a todos los que, de igual manera, están bajo
riesgo de represión y muerte por buscar apasionadamente la verdad para que
sirva a la emancipación de los pueblos… a los trabajadores sólo los salvan los
trabajadores.
No
podrán silenciarnos. Exijamos investigación y sanción con intervención directa
de los trabajadores y las organizaciones de periodistas. Investigación y
sanción jurídica y política en manos de los trabajadores, también.
Acompañamiento solidario y fraternal para sus familiares. Que jamás no se
repita. ¡Jamás!


Dr. Fernando Buen Abad
Domínguez
Universidad de la Filosofía

http://universidaddelafilosofia.blogspot.com/