3.12.2012

Días pasados recibí una carta muy crítica de mis posturas ante la nueva agresión israelí a la Franja de Gaza. Creo que este intercambio epistolar puede servir para clarificar algunas posturas, de ambos lados. Por eso incluyo en este posteo la carta que recibiera y mi respuesta a la misma.

Baruch Spinoza, víctima de los fundamentalistas del templo: «No reir, no llorar, ni detestar sino entender»

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Dr. Atilio
Boron
26 Noviembre
2012
 
Estimado Dr. Boron,
Debido a mi condición de defensor de Israel
he respondido a muchos llamados de América Latina desde donde la izquierda en
particular asestaba duros ataques a Israel.
Es por eso que llegue a su blog (http://www.atilioboron.com.ar
) y  he leído sus artículos, algunos de ellos publicados en diarios
Argentinos.
Debo confesar que aun a sabiendas de que Ud.
era un hombre de izquierda no imagine ver y leer las cosas escritas por alguien
con las credenciales académicas suyas.
En varias de sus notas Ud. acusa a Israel de
ser un estado canalla y asesino. Además minimiza la maldad y perversión de Al
Qaeda diciendo que Israel se acerca mas a esta categoría que Al Qaeda misma.
Luego ha colgado en su blog un artículo de
Santiago Alba, un Arabista fanático,    donde se describe el
Estado de Israel como un estado manipulador y cruel. “Gaza
es el orinal donde los gobiernos sionistas
desahogan sus más bajos instintos”; “Israel compra tiempo a cambio de sangre” y
los gazatíes son los que hacen el gasto. Gaza es el banco central de Israel; su
reserva de divisas”; Israel ataca a Gaza para manipular a Egipto y al mundo
Musulmán. Finalmente manipula al presidente Barack Obama de los EE UU “al que
se quiere forzar a un alineamiento estadounidense incondicional, como en los
últimos 40 años, recordándole por la vía de los hechos que Israel es su único
verdadero aliado en la zona y el único garante de sus intereses en la región”.
Estos argumentos suenan más parecidos al antisemitismo de
la Rusia
zarista y hasta de Alemania Nazi.
Alba luego continua: “Israel está dispuesto a todo
-bombas, asesinatos, guerras apocalípticas-, sin importarle ni el derecho
internacional ni las reglas humanitarias ni los equilibrios diplomáticos ni el
pragmatismo político ni la moral común, con tal de mantener con vida su
identidad racista y colonial”.
Sin embargo, Dr Boron, cuando Ud.analiza Siria dice que
el levantamiento contra ese estado ultra-autoritario es el resultado de una
conspiración imperialista. . Que Asad haya asesinado y mutilado decenas de
miles de personas no es suficiente como para que Ud. llame asesino al régimen
Sirio. En realidad Ud. lo llama victima.
Con la crisis Iraní Ud. ha dicho que Israel es
responsable for enturbiar relaciones con Irán., cuando fue Irán quien rompió
relaciones con Israel en 1979 y actualmente amenaza con su destrucción a la vez
que desarrolla armas nucleares y apoya activamente grupos terroristas que
atentan contra su seguridad. .
Que en Irán o los territorios palestinos se persigan
homosexuales, que se hagan ejecuciones sumarias o se reduzcan a un mínimo los
derechos de la mujer o en general no significa nada para Ud.
El hecho de que Israel haya hecho generosas concesiones a
los palestinos en varias ocasiones, no es un factor para Ud. tampoco. En
realidad,  Ud. no quiere ni enterarse. Pero le digo igual que Israel se
retiró de Gaza, 
desmantelό colonias, ofreció el retiro de la Cisjordania y además
 de ofrecer la división de Jerusalén y la coadministración de los lugares
sagrados con los palestinos. La Autoridad Palestina 
rechazό una
y otra vez estas ofertas.
Pero yo sé que a Ud. estas cosas no le interesan oír. Lo
digo para que quede en el record.
Ud. presenta viejas concepciones anti-norteamericanas de
los años de la guerra fría, como si la Unión Soviética no
hubiese caído hace más de 20 anos por su propio peso, por haber subyugado libertades
individuales , absorbido energías creativas y oprimido masas de gente. 
Hace casi 30 años Ud. celebro el retorno de la democracia
en Argentina. Hoy alaba y admira a Hugo Chávez como si el no violara la
democracia día a día.

 Chávez, es un golpista que en nombre de la igualdad social y económica ha
subyugado el poder judicial, ha limitado la libertad de prensa, ha perseguido y
descalificado oponentes, ha logrado que se permita su relección presidencial
indefinida, controla el consejo electoral, usa para-militares para intimidar
oponentes, y ha mandado miles de venezolanos al exilio. Todo eso además de la
voluntad de Chávez de querer destruir la comisión de derechos humanos de la OEA.
Ud. se ha dejado llevar por un aire triunfalista porque
la izquierda en América Latina esta en el poder. Las libertades y los derechos
no le importan a Ud.  Por eso es un apologista de Hamas y de los regímenes
de los Mullas en Irán y de Assad en Siria.
 
Ud. no es meramente un crítico de Israel. Yo no lo tomo
personalmente. Ud. es mas bien un acrítico Neo-Estalinista, y un rígido
reduccionista donde lo único que cuentan son la lucha de clases, el
anti-americanismo, teorías de la dependencia y la división de naciones entre
centro y periferia. Por eso no me extraña su frívola posición hacia los
derechos humanos y civiles,  la democracia y la libertad. Si un tirano es
anti-yanqui o se enfrenta a un aliado yanqui, es mi amigo aunque sea un déspota
al peor estilo Trujillista. 
Sin más
Luis Fleischman
Florida, Estados Unidos 
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3 Diciembre de 2012.

Sr. Luis Fleischman

Profesor Adjunto de
Sociología y Ciencias Políticas.
Honors College, Florida
Atlantic University.
He leído con atención el
mensaje que me enviara por correo electrónico el 26 del mes pasado y,
francamente, dudé mucho en decidir si valía la pena o no contestarle. Su carta
comienza con un tono aparentemente amable pero a poco andar comienza a proferir
las previsibles diatribas de gente que comparte sus ideas, aparte de incurrir
en una serie de errores fácticos tan elementales que se descalificaban a sí
mismos. Sin embargo, si pese a mis reparos me decidí escribir esta respuesta es
porque creo que al leer este intercambio de cartas en mi blog -y ojalá que lo
publique en el suyo, si es que tiene- mucha gente puede tomar conciencia de la
incurable fragilidad de los argumentos esgrimidos por los defensores de las
políticas genocidas que, para desgracia del pueblo judío, impulsa el estado de
Israel.
Usted dice que en varias
de mis notas acusé al estado de Israel de ser un “estado canalla”, lo cual es
rigurosamente cierto. Como profesor de ciencia política usted debería saber que
esa es la caracterización que se aplica a los países cuyos gobiernos no acatan
la legalidad internacional y que sistemáticamente desobedecen los mandatos y
recomendaciones de las Naciones Unidas. Israel, Estados Unidos y el Reino Unido
son tres de los ejemplos más notables de esta categoría. No sólo eso: agrega
también que yo minimizo “la maldad y perversión de Al Qaeda
diciendo que Israel se acerca
mas a esta categoría que Al Qaeda misma.
Debería usted saber, dado que lee mi blog con asiduidad, que detesto todo
fundamentalismo, sea religioso o secular, sea cristiano, islámico –como el de
Al Qaeda- o judío, como es su caso. Los fundamentalismos son una afrenta a la
racionalidad humana y una desgracia para la paz que debe reinar entre los
pueblos. El fundamentalista es un fanático, una persona que no entiende razones
y que se mueve inspirado por el odio.  ¿Que
es tan criminal disparar un cohete hacia Israel como lo es hacerlo hacia
Gaza?  En principio sí, pero no se le puede
escapar a su análisis la diferencia entre un acto criminal perpetrado por un
estado, Israel, y el que comete un actor no-gubernamental o privado como Al
Qaeda. La responsabilidad del primero es muchísimo más grave en la medida en
que, supuestamente, un estado debe garantizar el imperio de las leyes y no
trabajar para violarlas sistemáticamente como lo hace Israel. En
la
Argentina

argumentos como los suyos dieron lugar a la famosa teoría de “los dos
demonios”, insanablemente falsa. No lo es menos cuando se la traslada a la
arena internacional. “Hamas nos ataca”, dicen en Israel; “Israel tiene derecho
a ejercer su legítima defensa”, dice el increíble Premio Nobel de la Paz que ocupa la Casa Blanca. ¿Y qué decir del
derecho a la legítima defensa de un pueblo al cual le robaron –y le siguen
robando- su territorio? ¿O es que los palestinos no son sujetos de derechos? ¿O
es que son tan malvados que ni siquiera pueden aspirar a tener un asiento en
Naciones Unidas, como lo manifestaran con su vergonzoso voto Israel y Estados
Unidos? ¿Hace mucho que no mira un mapa de Israel? Sería un buen ejercicio,
porque le suscitaría algunos interrogantes morales.
A renglón seguido se dedica usted a descalificar a Santiago Alba como “un
Arabista fanático.” Fiel al hábito de los sionistas usted no se molesta en
aportar argumentos como para sostener tan audaz descalificación. Le basta con
el vituperio, como luego comienza a hacer con mi persona. Antes de eso usted me
acusa de silenciar los crímenes del régimen sirio, otra invención de su
cosecha. Pero resulta que tanto “el Arabista fanático” como yo hemos sido, y
somos, muy críticos de Assad, lo que no quita que ambos compartamos la idea de
que la supuesta revuelta civil que hoy desangra a ese país sea el resultado de
una abierta y declarada intervención imperialista, como la fraguada desde
Bengazi contra Muammar el Khadafi. El hecho de que esos regímenes no sean de
nuestro agrado no puede cegarnos tanto como para no ver lo evidente: la mano de
Estados Unidos y sus peones regionales: Israel, Arabia Saudita y Turquía en la
guerra civil que hoy desgarra a Siria.   
  
Como le decía, a medida que avanza en sus ocurrencias se desliza
resueltamente hacia lo ridículo. Como cuando dice, stupor mundi!, (por eso lo cito textualmente) “que
Israel haya hecho generosas concesiones a los
palestinos en varias ocasiones, no es un factor para usted tampoco. En
realidad,  Ud. no quiere ni enterarse. Pero le digo igual que Israel
se retiró de Gaza, desmantelό colonias, ofreció el retiro de la Cisjordania y
además  de ofrecer la división de Jerusalén y la coadministración de
los lugares sagrados con los palestinos. La Autoridad Palestina rechazό una
y otra vez estas ofertas.” Leo y releo y me cuesta admitir tanta necedad de
alguien que pretende ser otra cosa que un propagandista. Una curiosidad: ¿no
hay diarios en Florida,  o canales de
televisión, o estaciones de radio? Más todavía: ¿habla con alguien fuera de su
casa o de sus amigos? Será tal vez por eso que no se enteró que como respuesta
a la votación de la ONU
del 29 de Noviembre su amigo Benjamín Netanyahu decidió incrementar los
asentamientos ilegales –repito: ilegales- en Palestina. Y un par de días
después “ el ministro de Economía israelí, Yuval Steinitz, anunció la decisión
de no transferir en Diciembre los fondos provenientes de los impuestos
recaudados por Israel en la Autoridad Palestina.”  Esta es la última muestra de un larguísimo
rosario de “generosidades” que produjo el gobierno israelí en los últimos
treinta años. Es una lástima que no lo supiera.
El remate de su argumentación,
por llamarla de alguna manera, es la previsible retahíla propagandística que
tiene que hacer todo obediente súbdito de la
Casa Blanca y del gobierno israelí:  un ataque al presidente Hugo Chávez, que a
sujetos como usted y sus amigos podría darles un curso de seis meses sobre
teoría y práctica de la democracia. Usted se limita a repetir, con sorprendente
menoscabo de su inteligencia e integridad personal, todos y cada uno de los
artículos de fe elaborado por la
CIA y el Departamento de Estado sobre el presidente
venezolano. Llega usted al ridículo de hablar de limitaciones a la libertad de
prensa en un país donde cualquier diarucho puede insultar a voluntad al
presidente, sin que haya un periodista procesado, ni digamos preso o exiliado.
Por supuesto, en su deplorable doble rasero nada dice usted de su admirado
Porfirio Lobo, el títere impuesto por Washington en Honduras y que a la fecha
tiene en su debe nada menos que 23 periodistas asesinados. Para Washington y
sus secuaces esto no importa; Lobo es un gobierno amigo y cualquier cosa que
haga estará bien, aunque sean crímenes imperdonables. ¿No se averguenza de actuar
con tamaña arbitrariedad? ¡Limitaciones a la libertad de prensa en un país
donde casi el 90 porciento de la audiencia televisiva y radial corresponde a
las empresas privadas! “Subyugado el poder judicial” un presidente que ha
debido acatar el absurdo fallo de la Corte
Suprema de Venezuela según la cual …¡no hubo golpe de estado
en Abril de 2002! , razón por la cual nadie ha ido a la cárcel por violar el
orden constitucional, detener al presidente legítimamente elegido y derogar de
un plumazo la constitución y las leyes. En realidad, podría seguir refutando
una tras otra sus mentiras, pero no tiene sentido. Cualquiera mínimamente
informado conoce muy bien esas la génesis y el alcance de todas esas patrañas.
Termina usted su libelo con renovadas mentiras y
acusaciones: que no me importan las “libertades y los derechos”, que soy un
“apologista de Hamas, de los Mullás de Irán y de Assad en Siria”,  … un 
neoestalinista y un rígido reduccionista
donde lo único que cuentan son la lucha de clases, el
anti-americanismo, teorías de la dependencia y la división de naciones entre
centro y periferia.”  La verdad es que
usted es uno de esos casos en donde la crítica no hace sino ensalzar la figura
del criticado y por eso le estoy más que agradecido. A pesar de lo que usted
cree, de sus prejuicios y de su notable ignorancia, la lucha de clases existe,
y los gobiernos a los que usted sirve con tanto ardor: el de Estados Unidos y
el de Israel, la practican rutinariamente con políticas genocidas. Por eso soy
anti-gobierno norteamericano -algo bien distinto de ser “anti” del pueblo de
ese país- sometido a una infernal catarata de mentiras y manipulaciones cuyos deplorables
resultados se pueden corroborar ni bien uno lee su carta. Y si usted no cree en
la dependencia, la asimetría internacional y la división de naciones entre
centro y periferia lo siento por sus pobres alumnos. Lo único que le puedo
decir es que deje de lado su fanatismo y su soberbia y póngase a estudiar, como
lo han hecho tantísimos judíos notables a quienes les repugnan los puntos de vista
que expresara en su carta. Le doy algunos nombre para comenzar: lea a Noam
Chomsky, a nuestro colega
Norman
Finkelstein,
a la
profesora
Nurit Peled-Elhanan, hija de un notable general israelí, o el gran
filósofo judío, argentino para más señas, León Rozitchner. Tal vez puedan
sacarlo de las tinieblas en que está sumergido. El código comunitario de la
universidad en la que usted enseña establece que el crecimiento personal de sus
profesores, más allá de lo académico, exige mantener la honestidad y la integridad
dentro y fuera de las aulas, y también desarrollar un pensamiento crítico y un
espíritu abierto de investigación. La carta que me enviara es una muestra
elocuente del poco apego que tiene en relación a esos valores. Si lo tuviera
podría analizar la tragedia palestina con un mínimo de objetividad. Sería bueno
que adoptara una de las máximas fundamentales de un eminente judío, Baruch
Spinoza, perseguido por los fundamentalistas del templo: “No reir, no llorar, ni detestar, sino entender”.
Entender, estoy seguro que
sus estudiantes se lo agradecerían. Ellos no merecen ser intoxicados con el
fanatismo que bloquea todo su entendimiento.
Atilio A. Boron