A continuación, la entrevista que me hiciera el Director del Observatorio Sociopolítico Latinoamericano, Fernando Arellano Ortiz. El Observatorio, con sede en Colombia, es una fuente invalorable de información sobre las luchas emancipatorias de Nuestra América. Invito a todos cuantos me leen a visitar sus páginas. La dirección es: www.cronicon.net   
Foto: Jeffrey D. Arellano O.

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Buenos Aires
«No hay que
llamarse a error: los medios de comunicación simplemente son grandes
conglomerados empresariales que tienen intereses económicos y políticos. En
América Latina los monopolios mediáticos tienen un poder fenomenal que han
venido a sustituir a los partidos políticos de la derecha que han caído en el
descrédito y que no tienen capacidad de concitar la atención ni la voluntad de
los sectores conservadores de la sociedad». Así caracteriza el politólogo
y científico social argentino Atilio Boron a la denominada canalla mediática.
En este
sentido, explica, «se cumple aquello que muy bien profetizó Gramsci hace
casi un siglo cuando dijo que ante la ausencia de organizaciones de la derecha
política, los medios de comunicación, los grandes diarios, asumen la
representación de sus intereses y eso se está dando en América Latina». En
prácticamente todos los países de la región los conglomerados mediáticos se han
convertido en «operadores políticos».

LA CRISIS DEL CAPITALISMO Y EL TRIUNFO DE CHÁVEZ

Boron, quien no
necesita presentación por ser un importante referente de la teoría política y
de las ciencia sociales en Iberoamérica fue uno de los expositores principales
del VI Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos
organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, el cual tuvo
lugar en Buenos Aires entre el 4 y el 6 de octubre.
Tópicos como la
crisis estructural del capitalismo, el fenómeno de la manipulación de los
monopolios mediáticos y lo que significa para América Latina el triunfo
reeleccionista del presidente venezolano Hugo Chávez fueron tratados a
profundidad por este destacado politólogo, sociólogo e investigador social,
doctorado en Ciencia Política por la Universidad de Harvard y actualmente
director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias
Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini de la capital
argentina.
Para ahondar
sobre algunos de estos temas, el OBSERVATORIO SOCIOPOLÍTICO
LATINOAMERICANO www.cronicon.net
 tuvo la oportunidad de entrevistarlo
al término de su participación en dicho foro académico internacional.

HACIA UN PROYECTO POSTCAPITALISTA

En desarrollo
de su disertación en el encuentro de la Universidad Popular de Madres de Plaza
de Mayo, Boron analizó el contexto de la crisis capitalista.
«Hoy en
día -dijo el politólogo- es imposible referirse a la crisis y la salida de la
misma sin hablar del petróleo, el agua y de las cuestiones medio ambientales.
Esta es una crisis estructural y no producto de una mala administración de los
bancos de las hipotecas subprime».
Recordó que
recientemente se plantearon propuestas por parte de dos premios Nobel de
Economía para amilanar la debacle capitalista. Una, la esbozada por Paul
Krugman que propone revitalizar el gasto público. El problema, dijo Boron, es
que los Estados están quebrados y el nivel de endeudamiento de las familias en
Estados Unidos equivale al 150% de los ingresos anuales.
«Krugman
propone darle crédito al Estado para que estimule la economía. Pero los Estados
no tienen dinero porque acudieron a salvar a los bancos», precisó.
El otro
planteamiento es de Amartya Sen, quien analiza la situación del capitalismo
como una crisis de confianza y es muy difícil restablecerla entre los
ahorristas y los banqueros dados los antecedentes de éstos últimos. Por ello
Borón afirma que éstas no dejan de ser «pseudo explicaciones que no
terminan de ir al fondo de la cuestión. No explican porqué caen los índices del
PBI y suben las bolsas. Ambos índices estarían desvinculados y las bolsas
crecen porque los gobiernos inyectaron moneda al sistema financiero».
La crisis
capitalista ha servido para acumular riqueza en muy pocas manos, puesto que
«lo que han hecho las democracias capitalistas en el mundo desarrollado es
salvar a los banqueros, no a los endeudados, a las víctimas».
Ejemplificó con
las siguientes cifras: mientras el ingreso medio de una familia en Estados
Unidos es de 50.000 dólares al año, el de los hispanos 37.000 y el de una
familia negra 32.000, el director ejecutivo del Bank of America, rescatado,
cobró un salario de 29 millones de dólares.
Es evidente
entonces, dijo Boron, que cada vez hay una tendencia más regresiva de acumular
riqueza en pocas manos. En treinta años el ingreso de los asalariados se
incrementó en un 18% y el de los más ricos se acrecentó en un 238%.
«En el
capitalismo desarrollado ha habido una mutación y los gobiernos democráticos se
han transformado en plutocracias, gobiernos de ricos», explicó. Pero
además, «el capitalismo se basa en la apropiación selectiva de los
recursos».
Por ello,
citando al economista egipcio Samir Amin, este científico social argentino
afirma sin ambages que «no hay salida dentro del capitalismo».

Como alternativa, Boron sostiene que «hoy se puede pensar en un salto
hacia un modelo postcapitalista. Hay algo que se puede hacer hasta que
aparezcan los sujetos sociales que darán el tiro de gracia al capitalismo. Lo
que se puede hacer es desmercantilizar todo lo que el capitalismo ha
mercantilizado: la salud, la economía, la educación. Así estaremos en
condiciones de ver el amanecer de un mundo más justo y más humano», puntualizó.

LA REELECCIÓN EN VENEZUELA
Sobre la matriz de opinión que han querido imponer los monopolios
mediáticos de la derecha en el sentido de que la reelección del presidente
Chávez en Venezuela es un síntoma de que se quiere perpetuar en el poder, el
análisis de Borón fue contundente:

«Hay un grado de hipocresía enorme en este tema, porque la misma
gente que se preocupa porque Chávez pueda estar 20 años en el gobierno
aplaudía fervorosamente a Helmut Kohl que se quedó 18 años en Alemania, o 14
Felipe González en España o 12 Margaret Thatcher en Inglaterra».
«Hay un argumento racista que dice que somos una raza de
corruptos e imbéciles que no podemos dejar que la gente se quede tanto en el
poder, o hay una conveniencia política -que es lo que pasa-  donde ellos tratan de limar las perspectivas
de poder de líderes políticos que no son de su agrado. Ahora, si Chávez
instaurara una dinastía donde su hijo y su nieto heredaran el poder, yo
estaría en desacuerdo, pero lo que hace Chávez es decirle al pueblo elija y es
el gobernante que a nivel mundial en un período de 13 años convocó a 15
elecciones, de las cuales ganó 14 y perdió una por menos un punto y reconoció
rápidamente su derrota. Entonces, no está dicho en ningún lugar serio de la
teoría democrática que tiene que haber alternancia de liderazgos
, en
la medida que ese liderazgo sea ratificado en elecciones limpias y por la
soberanía popular».

LA CANALLA MEDIÁTICA ASUME REPRESENTACIÓN DE INTERESES DE LA DERECHA
– Hoy en el debate de la teoría política se viene hablando de
«posdemocracia» para significar el agotamiento de los partidos
políticos, la irrupción de los movimientos sociales y la incidencia en la
opinión pública de los medios de comunicación. ¿Qué alcance le da usted a este
nuevo concepto?

– Yo lo analizo
como una expresión de la capitulación del pensamiento burgués que en una
determinada fase del desarrollo histórico del capitalismo, fundamentalmente a
partir del final de la Primera Guerra mundial, se apropió de una bandera que no
era suya, la de la democracia, y la hizo suya. De alguna manera algunos
sectores de la izquierda consintieron ese despojo. ¿Por qué?, bueno, porque
estábamos a la defensiva y además el capitalismo había hecho una serie de
cambios muy importantes, y por eso fue que la idea de la democracia quedó como
si fuera una idea propia de la tradición liberal burguesa a pesar de que nunca
hubo un pensador de esta corriente política que hiciera una apología del
régimen democrático. Lo estudiaban si acaso a partir de Tocqueville  o John Stuart Mill, pero nunca proponían un
régimen realmente democrático; eso viene de la tradición socialista y marxista.
Se apropiaron de esa idea, la utilizaron durante todo el siglo XX, pero ahora
dadas las nuevas contradicciones del capitalismo y el hecho de que las grandes
empresas hicieron suya la concepción democrática y la han bastardeado y
desvirtuado hasta el punto tal de hacerla irreconocible, se han dado cuenta de
que no tiene sentido seguir hablando de democracia. Entonces utilizan el
discurso resignado que dice que lo mejor de la vida democrática ya pasó, un
poco el análisis de Colin Crouch: lo que queda ahora es el aburrimiento, la
resignación, el dominio a cargo de las grandes transnacionales, los mercados
secuestraron a la democracia, y por lo tanto tenemos que acostumbrarnos a vivir
en un mundo posdemocrático. Nosotros como socialistas y más aún como marxistas
no podemos aceptar jamás esa idea. Creo que la democracia es la culminación de un
proyecto socialista, de la socialización de la riqueza, de la cultura y del
poder
. Pero para el pensamiento burgués la democracia fue  una conveniencia ocasional que duró unos 80 o
90 años, luego de lo cual decidió desembarazarse de ella.

– ¿Aunque es una circunstancia anómala mundial, cómo analiza el fenómeno
de la canalla mediática en América Latina si se tiene en cuenta que la
propiedad de los grandes medios está concentrado en unos pocos monopolios del gran
capital? ¿Pareciera que paulatinamente van perdiendo credibilidad?

– Lo que bien
calificas como canalla mediática tiene un poder fenomenal que ha venido a
sustituir a los partidos políticos de la derecha que han caído en el descrédito
y que no tienen capacidad de concitar la atención ni la voluntad de los
sectores conservadores de la sociedad. En este sentido se cumple aquello que
muy bien profetizó Gramsci hace casi un siglo cuando dijo que ante la ausencia
de organizaciones de la derecha política, los medios de comunicación, los
grandes diarios, asumen la representación de sus intereses y eso se está dando
en América Latina. En algunos países la derecha conserva una cierta capacidad
de expresión orgánica, creo que el caso de Colombia es uno de ellos, pero en la
Argentina no, porque en este país no existen dos partidos como el liberal y el
conservador colombianos, y lo mismo pasa en Uruguay y Brasil. El caso
colombiano revela la sobrevivencia de organizaciones clásicas del siglo XIX de
la derecha que se han mantenido incólumes a lo largo de 150 años. Es parte del
anacronismo de la vida política colombiana que se expresa a través de dos
formaciones políticas decimonónicas, cuando la sociedad colombiana está mucho
más evolucionada. Es una sociedad que tiene una capacidad de expresión a través
de diferentes organizaciones, movilizaciones e iniciativas populares que no
encuentran eco en el carácter absolutamente arcaico del sistema de partidos
legales en Colombia.

– Con esa descripción que encaja perfectamente en la realidad política
colombiana, qué podríamos hablar entonces de sus medios de comunicación…
– Los medios de
comunicación en aquellos países en que los partidos han desaparecido o se han
debilitado, son el sustituto funcional de los sectores de la derecha.

– ¿Qué significa para América Latina el triunfo reeleccionista del
presidente venezolano Hugo Chávez?
– Significa
continuar en una senda que se inició hace trece años, una senda que
progresivamente ha logrado algunas derrotas muy importantes del imperialismo
norteamericano en la región, entre ellas la más importante, la derrota del
proyecto del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), que era la
actualización de la Doctrina Monroe para el siglo XXI y eso fue barrido
básicamente por la enorme capacidad de Chávez de formar una coalición con
presidentes que no siendo propiamente de izquierda eran sensibles a un proyecto
progresista como podía ser el caso de Lula en Brasil y Néstor Kirchner en
Argentina. O sea, Chávez ha sido de alguna manera el gran mariscal de campo en
la batalla contra el imperialismo y es un hombre que tiene la visión
geopolítica estratégica continental que nadie más tiene en Suramérica. El otro
que la tiene es Fidel, pero él ya no es jefe de Estado, aunque yo siempre digo
que el líder cubano es el gran estratega de la lucha por la segunda y
definitiva independencia, mientras que Hugo Chávez es el que lleva a los campos
de batalla las grandes ideas, con lo cual hemos avanzado mucho. Incluso ahora
con el ingreso de Venezuela a Mercosur se ha logrado crear una especie de
blindaje contra tentativas de golpe de Estado. De haberse encontrado Venezuela aislada
y, considerada un Estado paria, habría sido presa muy fácil de la derecha de
ese país y del imperio norteamericano. Ahora, no les va a resultar tan fácil.

– ¿No ve algunos nubarrones en el horizonte del proceso revolucionario
de Venezuela?
– Yo creo que
sí, porque la derecha es muy poderosa en América Latina y tiene capacidad de
engañar a la gente. Y los grandes medios de comunicación tienen la capacidad de
manipular, engañar, deformar la opinión de la gente, en Colombia lo vemos muy
claro. Buena parte de los colombianos compraron el boleto de la Seguridad
Democrática con una ingenuidad, como acá en la Argentina compramos el boleto de
ganar la guerra de las Malvinas. Hay que tener en cuenta entonces que hay
nubarrones en el horizonte porque el imperialismo no se va a quedar de brazos
cruzados y va a intentar hacer algo como por ejemplo impulsar una tentativa de
sublevación popular, tratar de desestabilizar el gobierno de Chávez y tumbarlo.

Buenos Aires, octubre de 2012.