José Saramago ha fallecido, pero sus ideas y sus enseñanzas vivirán para siempre. Entre las muchas expresiones de su pensamiento, tanto escrito como oral, elegimos esta breves palabras pronunciadas en una de sus últimas conferencias públicas en relación a la democracia; o a lo que más propiamente hemos denominado en nuestro Aristóteles en Macondo el «fetichismo democrático». Es un pasaje que no alcanza siquiera a los dos minutos y en él Saramago expone brillantemente las insalvables limitaciones de la democracia en la sociedad capitalista. La conclusión que se deriva de sus palabras, respaldadas por una abrumadora evidencia a la vez histórica y contemporánea, es que quien no esté dispuesto a hablar de socialismo no puede hablar de democracia. O, dicho de otro modo, quien se abstiene de cuestionar radicalmente al capitalismo debe callar a la hora de hablar de la democracia. Pero, escuchemos a Saramago:

http://www.youtube.com/watch?v=gDMF4XgGbV4