13.1.2014

Comparto esta nota del compañero Aharonian. Agrego a lo que él dice lo siguiente:

a) el tratado está siendo negociado en el mayor de los secretos. ¡Ni siquiera los expertos de la oficina de la Secretaría del Mercosur en Montevideo saben de su contenido! Si fuera tan bueno para nuestros pueblos, ¿por qué no lo exhiben? Por lo poco que se ha filtrado tiene cláusulas peores que las del ALCA. No olvidar que hoy Europa está bajo el total dominio de los neoliberales, de la infame troika formada por la Comisión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo.

b) Hay un sector de la clase dominante brasileña que lo está impulsando. Mandan para ello a sus representantes políticos. Hace poco vinieron a Buenos Aires con esa intención. Les fue mal, por suerte. No creo que les vaya a ir mejor en Caracas. Pero habrá que estar en guardia.

c) Aún si se aprobara a espaldas de nuestros pueblos, el Tratado tendría que ser ratificado por los parlamentos y los gobiernos de cada uno de los países de la Unión Europea. Difícil, muy difícil. Franceses y polacos, sobre todo, no quieren conceder absolutamente nada en materia de proteccionismo agrícola.

d) De todos modos, lo que hay que revisar, con urgencia, es el Mercosur. Hacerlo más abarcativo (Mercosur laboral, educativo, previsional, etcétera) y  sacarlo del marco neoliberal que lo concibe como un recurso para optimizar ganancias de las empresas y ver la forma de reducir las grandes asimetrías (por ejemplo, entre Paraguay y Brasil) que existen en el proyecto.

e) Exigir la inmediata divulgación de los borradores que están siendo negociados, y que los movimientos sociales y las fuerzas políticas tengan acceso a ellos y hagan conocer su opinión.¡Nada debe ser aprobado a libro cerrado! El tratado, en caso de proponerse, debería ser sometido a un plebiscito, para que sean los pueblos y no unos pocos burócratas de uno y otro lado los que decidan por nosotros.

________________


TLC entre la UE y Mercosur: ¿Por qué sólo
los negociadores lo quieren firmar?

Por Aram Aharonian


13 enero, 2014   Opinión
Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente
la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque
contribuyen a tener una visión integral de la región
Un acuerdo de libre
comercio (TLC) en las condiciones que ha venido planteando la UE para otros países (como
Colombia y Perú) es totalmente  contradictorio con los propósitos de
desarrollo económico independiente que han proclamado en forma reiterada los
gobiernos mercosureños, que rechazaron en 2005  la propuesta de un acuerdo
similar, el  ALCA con EEUU.
Aun sin denominar
su acuerdo como de “libre comercio”, sino como de “cooperación económica”, como
ha hecho la UE en
otros casos, lo que se plantea un acuerdo similar, y hasta tal vez más
negativo, que muchos TLCs, que encuentra duras resistencias en Argentina y
Venezuela, e importantes oposiciones en Brasil.
Algunos de los
impactos pronosticados de un TLC son un significativo aumento del desempleo,
debido a la liberalización del comercio de productos industriales y agrícolas;
la caída de los niveles salariales asociada con el aumento del desempleo;
además de una sensible caída de los ingresos fiscales, con los impactos
vinculados a través de la reducción de gastos de salud, educación y programas
de apoyo social.
Pero lo más grave
es el sigilo con que se maneja la cosa pública. Por las consecuencias que
puede acarrear para todos los pueblos no puede quedar sólo en  manos
de un grupo de “especialistas” y la presión de grupos de interés o medios de
comunicación, sectarizados  o interesados. Es necesario hacer una consulta
a nuestros pueblos, tras poner en debate todas las condicionalidades,
eliminando los niveles de confidencialidad que exigen los europeos, en nombre
de la transparencia.
Se había convenido
entre las partes que las ofertas se iban a intercambiar en el tercer trimestre
de 2013, pero hasta el momento no se ha hecho. Incluso, la presión realizada
por el negociador brasileño de Simoes  (“La UE no es un menú a la carta”), fue duramente
enfrentada en la última reunión de cancilleres en Caracas.
El acuerdo de los
negociadores con la UE
fue anterior al ingreso al Mercosur de Venezuela, que no participó en los
términos de  la negociación
Pero entregar las
ofertas no significa que la negociación esté cerca y menos si la UE no termina con la práctica
deshonesta de los subsidios agrícolas. Para recordar, que en enero de 2014 caen
las preferencias del SGP, que preocupan a productores de mandarina y arándanos
uruguayos. La Unión Europea
reformuló su Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG) y excluyó a 87 países,
entre ellos Argentina, Brasil y Uruguay. La decisión de eliminar los beneficios
comerciales para un conjunto de economías. Un documento de la Cancillería, señala
que “la proporción de las importaciones de la Argentina que ingresan a
la UE por el
sistema de preferencias se ubica por debajo del 20 por ciento del total”, por
lo cual el impacto de esta decisión europea será reducido.
Hace dos años,,
Estados Unidos eliminó a Argentina del listado de beneficiarios de su esquema
de preferencias, lo que implicó que empresas exportadoras, principalmente de
commodities, dejaron de recibir un beneficio que en 2011 había ascendido a sólo
18 millones de dólares.
En el Mercosur, el
recientemente reincorporado Paraguay es el único país que conservará los
beneficios, para satisfacción de las trasnacionales exportadoras de soja.
Brasil no quiere
dejar lugar a dudas de su lealtad hacia la alianza sudamericana Mercosur.
Incluso a pesar de 15 años de negociaciones infructuosas entre la Unión Europea y el
Mercado Común del Sur, Brasil parece negado por ahora a alcanzar un acuerdo de
libre comercio bilateral con la UE
y prefiere enfocarse en apoyar las negociaciones bloque a bloque, sin olvidar
que los europeos van a presionar por negociaciones país por país apenas
fracasen o se dilaten las interbloques  (ya lo hicieron con la Comuidad Andina).
Según cifras de la
oficina europea de estadísticas Eurostat, la Unión Europea
exportó en 2012 productos por un valor de 50,3 mil millones de euros a
Mercosur. Los envíos desde el bloque sudamericano hacia la UE sumaron un total de 49.200
millones de euros.
La principal razón
por la que las negociaciones siempre terminan quedando en punto muerto son los
subsidios agrícolas europeos, los que dificultan el ingreso de los productos
sudamericanos al mercado de la
UE. Por ello, Brasil ya en el año 2005 presentó una demanda
por prácticas desleales ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Los analistas
europeos insisten en que Mercosur ya no goza de la misma prioridad de hace
cinco años. ¿Estrategia distraccionista? Según el Ministerio de Economía de
Alemania, la principal preocupación en este momento es el Tratado de Libre
Comercio entre la UE
y Estados Unidos.
Pero lo cierto es
que el tándem UE-EEUU, en su último documento del Consejo Atlántico (“El
vínculo trilateral, Una nueva era para América Latina, Estados Unidos y
Europa”), vuelve a la carga en la búsqueda de “traer al redil atlántico” a una
América Latina que cada día es más potencia política y económica, recuerda el
español Alfredo Serrano.
La UE sigue interesada en firmar el acuerdo, a
pesar de que hay sectores en su interior –sobre todo los que se benefician de
la política agrícola común- que se oponen, y muchos dudan hoy de su capacidad
económica para adelantar el acuerdo.
También del lado
del Mercosur  hay gente a favor y gente en contra. Por un lado los
productores y exportadores primarios y también algunos industriales brasileños,
y en contra están los proteccionistas de Argentina, Brasil y de Venezuela. Así
que no es verdad que la UE
quiera firmar un acuerdo y no es verdad que Mercosur quiera firmar un acuerdo.
Son los negociadores de ambos bloques los que quieren firmarlo. Y aún en el
hipotético caso que se firmase, para su ratificación habrá bloqueos, vaticinan
los analistas europeos.
El análisis
uruguayo
El análisis del
impacto de la eliminación de los beneficios del SGP de la UE Las exportaciones de
Uruguay al amparo del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) de la Unión Europea (UE)
–realizado en mayo de 2013 por el ministerio de Finanzas- alcanzan el 4% del
valor exportado al mundo.(1)
Las exportaciones  uruguayas que
se hacen a la UE con cobertura potencial del
SGP ( 200  millones deanuales ) , si bien tienen  un
espectro  muy amplio,  de dólares) se concentran en unos pocos
productos (filetes y carne de merluza, mandarinas, cueros, madera
contrachapada,  carne equina y  arándanos).
Aun siendo que se lo utiliza como elemento de presión  para
apurar la firma del acuerdo Mercosur -Unión Europa, la eliminación de las
preferencias a partir del 1° de enero carece de significación económica
real  (menos de seis millones de dólares anuales) y podría ser compensada
fácilmente con medidas  tales como  el apoyo a productores o el
 mejoramiento  de costos.   Paraguay, la soja trasnacional   Las
declamativas presiones paraguayas para la firma del acuerdo, no condicen con
sus acciones. Paraguay no ha participado en ninguna de las reuniones realizadas
por el bloque en el último semestre, pese a ser permanentemente invitada por la
presidencia pro tempore del Mercosur.
Un documento de la Delegación de la Unión Europea en
Paraguay  (2), señala una desaceleración en el 2012, debido al mal tiempo
y al brote de fiebre aftosa, pero lo cierto es que entre los años 2009 y 2012,
las ventas de Paraguay  han venido cayendo en forma recurrente por la
crisis económica  europea, pese a  acceder  su
exportadores  a un  régimen especial de preferencias europeas (SGP
plus).
Pese a todas las
majaderías expresadas en los últimos meses, Mercosur es el principal socio
comercial de Paraguay, tanto en términos de exportaciones como importaciones.
El comercio con el bloque representa el 45% del comercio total en el período
2010-2012. La UE
es el segundo destino de las exportaciones paraguayas (13,9% del valor total en
2012). China es el país más importante en términos de las importaciones (40%
del valor total en 2012).   El comercio con los países de la Alianza del Pacífico sigue
siendo pequeño en comparación con el Mercosur. La balanza comercial es negativa
para Paraguay (déficit de 976 millones de dólares en 2012).   Las
exportaciones de Paraguay a la región consisten principalmente en tres
productos: la energía, los aceites vegetales y cereales no transformados. La
energía, que consiste en la retrocesión de las acciones nacionales elaboradas
por Itaipú y Yacyretá, respectivamente, con Brasil y Argentina, es de lejos la
parte más importante de las exportaciones (61% del valor total en 2012).  
Las importaciones son principalmente aceites de petróleo, los fertilizantes y
los productos manufacturados (maquinaria, vehículos). Brasil es de lejos el
principal socio comercial de Paraguay en la región, tanto para las
exportaciones como las importaciones, sólo seguido por Argentina. El comercio
con Uruguay y Venezuela es aún débil.
El intento de la Unión Europea de
negociar un acuerdo comercial con Mercosur, parece el retorno de las carabelas
y los espejitos de colores, esta vez con dos objetivos: buscar salida para la
crisis europea, y ver si logran con Mercosur lo que hicieron con la Comunidad Andina
de Naciones, desintegrar un bloque homogéneo e integrado.
Nota: 1.- Análisis del impacto de la eliminación de los
beneficios del SGP de la
Unión Europea, Ministerio de Finanzas, Unidad de Análisis –
Asesoría de Política Comercia, Mayo de 2013 .http://www.mef.gub.uy/apc/publicaciones/serie_estudios_apc/beneficios_sgp_ue.pdf
2.- Relaciones comerciales UE-Paraguay. Delegación de la UE en Paraguay.http://eeas.europa.eu/delegations/p… index_es.htm
* Periodista,
Magister en Integración, director del Observatorio en Comunicación y Democracia
(ULAC), presidente de la
Fundación para la Integración
Latinoamericana.