4.12.2015
¡Hola! Comparto una interesante nota de Esteban Silva sobre la tentativa desestabilizadora de dos parlamentarios chilenos en contra del gobierno de la Revolución Bolivariana.


Walker y Letelier:
Injerencia contra Venezuela.

Parlamentarios de un Congreso desprestigiado y sin legitimidad se autoasignan
una Misión Oficial de Observación electoral en Venezuela a la que no han sido
invitados.

Un grupo de senadores de la DC, RN, UDI, PPD y PS, encabezados por Patricio
Walker, DC, y Juan Pablo Letelier, PS, se autodesignaron como Misión
oficial y viajaron a Caracas a «observar» sus elecciones
parlamentarias.
El grupo es parte de un Senado muy desprestigiado por la corrupción y sin
legitimidad. Con integrantes que vendieron sus conciencias a empresas para
hacer leyes a medida y que aceptaron financiamientos millonarios e
ilegales de los grupos económicos y sus empresas, las que luego cobran en
leyes y tráfico de influencia.
Los parlamentarios viajeros son los mismos que se han reelegido
usufructuando de un sistema binominal antidemocrático y que por años les
ha favorecido solo a ellos.

Son los mismos que se suben los sueldos y los viáticos y ganan lo que no gana
ningún parlamentario de ningún otro país de América Latina .
Ahora se arrogan y se autoasignan el papel de «observar» las
elecciones en Venezuela sin haber sido invitados como acompañantes
internacionales por el Consejo Nacional Electoral Venezolano, entidad
que es un Poder del Estado autónomo del Ejecutivo, ni serán acreditados por
nadie.

Viajan a Venezuela autoasignándose por sí y ante sí la calidad de una
«Misión oficial», la que es claramente injerencista en los
asuntos de ese país y más bien responde a las estrategias internacionales
de agresión contra el gobierno socialista del Presidente Nicolás Maduro por
parte de las internacionales como la UPLA de la derecha, la
demócrata-cristiana ODCA y la socialdemocracia liberal (y cada vez más a
la derecha) agrupada en la Internacional Socialista IS del lobbista ex premier
español Felipe González y de la cual es integrante el PS de la senadora
Isabel Allende.

Probablemente los casos más patéticos entre los senadores viajeros que se
autoasignan la misión de observadores y «garantes democráticos» de
las elecciones de otros pueblos como el de Venezuela, son el Presidente del
Senado, Patricio Walker, DC y conspicuo dirigente de la
contradictoria alianza de la Nueva Mayoría en el gobierno, quien
con sus furibundos y permanentes ataques contra el gobierno del Presidente
Maduro usa y abusa de su investidura como Presidente del Senado para
provocar a ese gobierno, buscando escalar una tensión y conflicto
diplomático entre Chile y Venezuela. Al atacar al gobierno legítimo y
democrático de Maduro, Patricio Walker y sus aliados callan y ocultan que
la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela estableció
una herramienta democrática como el referéndum revocatorio. Un
mecanismo democrático que Chile no contempla hoy ni tenía en
1973 cuando su partido la DC, apoyó activamente el cruento golpe
militar en contra del gobierno del Presidente Salvador Allende y la Unidad
Popular.

El otro emblemático es el senador Juan Pablo Letelier, quien bajo un falso
discurso de imparcialidad ha sido un permanente crítico y opositor a los
gobiernos socialistas de los Presidentes Hugo Chávez y luego de Maduro.


Letelier hace un uso abusivo y lamentable de su apellido citando como
inspiración de su apoyo a la oposición venezolana a Orlando
Letelier, su respetado padre ex canciller de Allende, quien antes de
ser asesinado por ultraderechistas anticastristas en EEUU vivió en
Caracas.
Estos senadores injerencistas que buscan además con sus viajes un protagonismo
mediático que no tienen en Chile se comportan como bien dice el dicho
popular, «mirando la paja en el ojo ajeno sin mirar la enorme
viga que tienen en sus ojos».

A ellos se les suma un grupo de diputados, entre los que se encuentra el
diputado PPD Daniel Farcas, el cuestionado ex directivo de la
Universidad UNIACC vinculado a las denuncias de estafa a través de
las becas Valech. Farcas, que dice ser de «centro
izquierda» es un defensor permanente de los actos más belicistas
y represivos del gobierno Israelí contra el pueblo Palestino, y apoyó
con entusiasmo a la derecha con Macri en la Argentina, para desembarcar
finalmente en Caracas junto al diputado RN Edwards, conocido junto
a Jorge Tarud por sus sistemáticas declaraciones chauvinistas y
guerreristas frente a nuestros vecinos. Ambos diputados parecieran
competir por atraer cámaras, focos y prensa para
destacar su apoyo a las fracciones más ultras y golpistas
de la oposición venezolana.

Cada uno de ellos tiene el derecho a expresar las opiniones
ideológicas y políticas que deseen pero ninguno de ellos tiene derecho de
pretender invocar y utilizar su condición y fuero como parlamentarios
de un parlamento sin legitimidad y representatividad para involucrar a
nuestro país en actos de inaceptable injerencia contra la democracia
y soberanía Venezolana. Que se saquen la careta y no se escuden inventando
Misiones o fiscales del Senado que no existen y reconozcan que han viajado a
Venezuela para apoyar a la oposición que encabeza la derecha, los
EEUU y las internacionales partidarias respectivas a las cuales
pertenecen, (UPLA, ODCA y IS) y que son parte activa de una estrategia
internacional de desprestigio y de desestabilización contra el proyecto
socialista y democrático que encabeza el Presidente Nicolas Maduro, el
Polo Patriótico y el PSUV y que ha respaldado en los últimos años de
manera democrática, activa y permanente la gran mayoría del pueblo
venezolano.

Esteban Silva.

Santiago, 4 de diciembre 2015.