COMPARTO la entrevista telefónica que me hiciera el canal de noticias internacionales RT sobre el tema.


“¿Al conflicto de
Venezuela solo le queda la salida militar?” 

En entrevista con RT, el investigador de la
Universidad de Buenos Aires Atilio Borón analiza la situación venezolana.

Pese a la convocatoria
a una Asamblea Nacional Constituyente, que supone una elección universal de sus
integrantes, la oposición venezolana ha anunciado el incremento de las acciones
violentas.
En entrevista con RT,
el politólogo y sociólogo argentino Atilio Borón, estima que el Gobierno
legítimo de Venezuela tiene la obligación de hacer frente a los violentos y de
detenerlos antes de que se desencadene una guerra civil.
RT: ¿Cuál es el
interés de Estados Unidos para intervenir en la situación interna de Venezuela?

AB: Eso está absolutamente claro. El único
interés que EE.UU. tiene por Venezuela es apoderarse del petróleo. No tiene ningún otro. Ni la democracia, ni
los derechos humanos ni la justicia tienen para Washington el menor interés. Y
eso es válido no solo para el caso venezolano, sino para la mayoría de los
países en los que utilizó su potencial de destrucción y de desestabilización,
como ya ocurrió en los países del Medio Oriente, América Latina y en otras partes
del mundo.
RT: En relación a
Venezuela, la OEA actúa en una dirección y la CELAC en otra. ¿Se podrá avanzar
hacia una solución política al conflicto?

AB: ¡Sí!, siempre que la oposición venezolana
deja de estar hegemonizada por la fracción terrorista. Esa oposición se compone
de dos sectores: uno, desgraciadamente minoritario y muy débil, que tiene
interés en una solución política, porque es consciente del peligro de una
desintegración nacional y otro que, desgraciadamente, es el hegemónico y cree
que la violencia, la sedición, los saqueos, los incendios y los ataques son la
única manera de resolver la crisis actual.
El Gobierno ha hecho
una convocatoria a una elección constituyente, que debería ser aceptada. Pese a ello, la
oposición no quiere saber nada de las elecciones y la ultra reaccionaria
Conferencia Episcopal Venezolana se ha opuesto también a este
llamado a elecciones, que podría ser la salida pacífica a la crisis. Esto
sorprende porque, además, la oposición dice contar con el apoyo mayoritario de
la población y, sin embargo, rehúsa a medir fuerzas en el terreno electoral.
Para que exista una
solución pacífica se requieren dos partes en condiciones de dialogar. Por
desgracia, la fracción terrorista de la oposición es la que tiene la voz de
mando e intimida a los sectores que sí quieren dialogar con el Gobierno, pero
que temen las represalias a las que se verían sometidos por los violentos.
RT: Usted ha
sostenido que el Gobierno venezolano debe actuar militarmente frente a los
violentos ¿Es la última solución?

AB: Tomemos por ejemplo a Estados Unidos
durante la lucha por los derechos de la población afroamericana, los derechos
civiles o en contra de la Guerra de Vietnam. Cuando se producían desmanes,
mucho menos graves que los que hoy vemos en Venezuela, la Guardia Nacional
salía a enfrentar a los revoltosos y, en muchas ocasiones, los reducían
apelando al uso de las armas.
Desgraciadamente, la
idea de que se pueden detener todos estos desmanes apelando simplemente a los
llamados a la paz, a evitar los saqueos, los enfrentamientos o los asesinatos,
parece no alcanzar para disuadir a los violentos. Si hubiese opciones que
pudieran reducir a los violentos sin apelar a las armas, yo sería el primero en
apoyarlas. Pero cuando uno mira lo que pasó en Estados Unidos y lo que ha pasado
en tantos otros lugares en donde, ante intentos de ese tipo, en donde se desata
una violencia criminal que puede finalmente desembocar en una guerra civil, lamentablemente, la única opción que ha
habido fue la de utilizar todo el poder represivo del Estado para restaurar el
orden y, a partir de allí, llegar a hacer los acuerdos necesarios para superar
pacíficamente la crisis.
RT: ¿Por qué cree
que está amenazada la integridad nacional de Venezuela?

AB: Que no le quepa a nadie la menor duda de
que, en el caso de derrocamiento violento del Gobierno de Nicolás Maduro, la
oposición venezolana, que en un gesto antipatriótico pide la intervención
del Comando Sur, simplemente va a declinar la soberanía
ante Estados Unidos. Y con el riesgo, hipotético digo, de convertirse en el
estado 51 de la unión americana, porque una vez que el gigante del Norte se
apodere del petróleo norteamericano no lo abandonará jamás.
Por eso hablamos de
una oposición profundamente neocolonial que desprecia la historia del bravo
pueblo venezolano y que, en su abyección, está dispuesta a entregar Venezuela a
los norteamericanos.
Por eso Estados Unidos
está tan activo apoyando a sus peones dentro del territorio venezolano.
RT: De asumir una
salida militar al conflicto, ¿cómo se enfrentan las posibles condenas de la
comunidad internacional?

AB: El Gobierno de Venezuela tendría que
hacer referencia clara a casos similares que se han presentado y en los cuales,
cualquier tipo de gobierno enfrenta una situación que se sale de control
apelando a la fuerza legal y militar. En otras palabras, tiene
que tener un poder de fuego suficiente capaz de disuadir a gente que está
dispuesta a lanzarle bombas molotov a un hospital infantil, a una escuela o a
provocar o promover desmanes como los que hemos visto en los últimos dos meses.
Hay una crítica muy hipócrita
que dice que hay otras formas de enfrentarlos, pero no nos dicen cuál. Pese a
la gravedad de los desórdenes, la Policía Nacional Bolivariana no cuenta con
autorización para utilizar armas de fuego. Difícilmente se puede disuadir a los
violentos con gases lacrimógenos y cañones de agua.
Yo quisiera que me
dijeran, comparativamente, viendo episodios como los que hoy hay en Venezuela,
cómo fue que se restableció el orden social en otros países.
El Gobierno propone
una solución electoral constituyente que, de ganar el adversario, podría poner
fin a la Constitución bolivariana.
Las declaraciones del
Arzobispo de Barquisimeto son realmente un escándalo, porque llama al pueblo a
incurrir en el delito de sedición, y esto ha sido simplemente ocultado por la prensa
hegemónica. Esta es la clase de oposición que quiere restaurar la democracia en
Venezuela.
Cabe recordar que la
sola tentativa de cambiar por la fuerza un gobierno, violando las normas
constitucionales, en Estados Unidos merecería prisión perpetua y bajo ciertas
condiciones la pena capital. Sin embargo, parecería que en Venezuela todo puede
ser permitido, todo puede ser validado, aún los actos más atroces, y creo que
eso es un gesto imperdonable.
Ernesto J.
Navarro
Publicado: 4 jun 2017
16:58 GMT | Última actualización: 5 jun 2017 18:13 GMT

https://actualidad.rt.com/actualidad/240364-solo-queda-salida-militar-conflicto