Este Domingo 15 de marzo la derecha brasileña, mayoritariamente integrada por «blanquitos» hiper-reaccionarios, racistas y colonizados por la industria cultural norteamericana salieron a pedir  la destitución de Dilma. Blancos de un lado, afrobrasileños del otro. 





Aclaro que Dilma y el PT se enfrentan a esta situación porque desde que Lula asumió el poder el PT y Lula decidieron suicidarse al desmovilizar a su base social y someterse a los mandatos de los banqueros, los grandes ganadores durante 13 años de gobiernos petistas. 



No quisieron ver, pese a las advertencias que muchos hicimos al comienzo del gobierno Lula, el huevo de la serpiente fascista. Ojalá que no sea tarde. Vean estas fotos en donde los manifestantes confraternizan con las fuerzas de seguridad y claman por el golpe militar y la intervención norteamericana. ¡Habrá que librar una gran batalla para que no se nos venga la noche en Nuestra América! 



y, en la foto de abajo, una acertada observación sobre el componente racial de la manifestación de este Domingo: (ache o negro) «encuentre al negro» en esta foto, tomada en Salvador (Bahía), la ciudad más negra del Brasil.