9.4.2013
¡Hola!  Comparto la nota que, sobre la base de una entrevista telefónica, fue publicada en la edición del día 8 de Abril del 2013 por Tiempo Argentino. La entrevista tenía por objetivo recabar algunas opiniones sobre la presencia en la Argentina de los representantes de la derecha internacional y el fascismo.


BUSCAN AL CAPRILES ARGENTINO
Por Atilio Boron


El encuentro que arranca mañana en Rosario aglutina, sin ninguna duda, los intereses de la derecha latinoamericana y del imperio. Estará presente la constelación de grupos económicos y sociales que quieren dar marcha atrás al proceso de cambios sociales que vive la región desde principios de este siglo.
El encuentro que arranca mañana en Rosario aglutina, sin ninguna duda, los intereses de la derecha latinoamericana y del imperio. Estará presente la constelación de grupos económicos y sociales que quieren dar marcha atrás al proceso de cambios sociales que vive la región desde principios de este siglo.
Estos sectores se reúnen periódicamente y los medios hegemónicos de la región, muchos de cuyos columnistas se darán cita en este encuentro.


El objetivo de esta reunión es animar a la derecha argentina, resisitir la aplicación de la ley de medios y, en definitiva, buscar al Carpriles local, al que sintetice las diferencias y los unifique.

Claramente, la derecha regional está siendo muy estimulada por los Estados Unidos, los que quieren reordenar su patio trasero que desde la´primera presidencia de Hugo Chávez (1998) se encuentra transformado. De una región sumisa pasó a adquirir un grado de autonomía y de desafío cada vez más inaceptables para ellos. Un ejemplo: hace apenas dos días, 21 representantes de la OEA se levantaron de sus asientos ante una sesión en honor de Federico Franco, quien ejerce la presidencia de Paraguay.
Pero a pesar del impulso de EEUU, a la derecha no le resulta fácil su tarea. Hablan de ineficiencia y de corrupción, pero lo gobiernos progresistas y de izquierda son reelegidos en forma masiva.

Con todo, la crisis económica global abre una oportunidad y un riesgo. Abre la posibilidad de avanzar con reformas estructurales, pero al mismo tiempo, si no se lo hace, si se aplica una política tibia, se puede producir un resultado perverso, que es revivir a la derecha.

Tiempo Argentino, 8 de Abril de 2013