29 Mayo 2012

Para la derecha radical norteamericana Obama y entre 78 y 81 representantes más en el Congreso de la Unión son miembros del Partido Comunista. ¡No es broma, va en serio!
Que el imperio se encuentra en decadencia no es ninguna novedad. Cada vez más tiene que apelar a la violencia, a los crímenes, a las mentiras y al lenguaje de las armas para tratar de preservar su predominio. Mientras, el proceso de putrefacción se acelera por dentro, como lo retrata con valentía y sagacidad David Brooks en la nota que compartimos en este blog. Ya los clásicos del marxismo habían dicho que, ante la inexorable descomposición y superación histórica del capitalismo la alternativa era «socialismo o barbarie». En la medida que el primero retrase su arribo y se demore la construcción de una nueva sociedad pos-capitalista la barbarie adquirirá cada día perfiles más inhumanos y truculentos. Ya lo estamos viendo.

El lado oscuro del imperio
Tinieblas
Rebelión, 29.5.2012
A veces la luz
se opaca en este país y brotan rayos oscuros, como si surgieran de un hoyo
negro en el universo, esos que se tragan la luz, y hay vistazos de un país
anulado, sofocado de miedo e ignorancia, o simplemente profundamente
desencantado entre tanta promesa incumplida de cambio y, por ser
superpotencia, las consecuencias de esto se extienden por el universo.
Una gama demasiado amplia de políticos, religiosos
y otros niega el fenómeno del cambio climático; otra rechaza la teoría de la
evolución documentada por Darwin; otros se sienten amenazados por mexicanos,
centroamericanos, musulmanes, judíos, africanos, gays, lesbianas, ciertos
libros, ciertas ideas, etcétera.
Parte del temor proviene de la sensación de vivir en un país donde todo lo que pensaban que era suyo y permanente
se deshace frente a ellos por fuerzas que no entienden, sobre las cuales no
tienen ningún poder, sean empresas trasnacionales, bancos, políticas económicas
hechas por y para otros, que de repente les hace perder sus viviendas, sus
empleos, sus granjas.
Nadie les explica cómo fue que,
jugando con las reglas, quedaron sin nada, como si todo hubiera sido una trampa
.
Se arman –más de 200 millones de armas de fuego en
manos privadas– con la justificación de que tienen derecho a defenderse ante
fuerzas que amenazan sus vidas. La televisión y otros medios no cesan de hablar
de las amenazas que provienen del extranjero, como las que nacen aquí adentro del
país.
De ahí surgen las milicias armadas de ultraderecha, los millones que integran los
movimientos cristianos fundamentalistas y la proliferación de agrupaciones de odio.
Según el Southern Poverty Law Center, que se dedica a observar la
derecha extrema, hoy día hay 1001 grupos de odio que operan en el país,
incluyendo neonazis, integrantes del Klan, nacionalistas blancos y vigilantes fronterizos,
entre otros. Reporta que desde el año 2000 el número de grupos de odio se ha
incrementado 69 por ciento, nutrido por ira y temor sobre condiciones
económicas, el flujo de migrantes y la disminución de la población blanca (que,
según el censo, en unos 30 o 40 años pasará a ser una minoría más en este
país). El número de milicias se ha incrementado 755 por ciento en los
primeros años del gobierno de Barack Obama (en parte en respuesta a la elección
del primer afro-estadunidense en la Casa Blanca) y ahora suman mil 274, reporta
el centro (uno de estos grupos fue involucrado en el atentado terrorista contra
el edificio federal en Oklahoma City).
Este crecimiento del extremismo ha sido ayudado por
figuras de los medios masivos de comunicación y políticos que han usado sus
plataformas para legitimizar propaganda falsa sobre inmigrantes y otras
minorías y difundir las teorías de conspiración paranoicas que nutren a estos
grupos de milicia, informa el centro.
Otras expresiones de todo esto se exhiben en la ola
anti-inmigrante que ha abrumado a la política en estados como Arizona, Alabama
y Carolina del Norte. También se expresa en ataques contra la educación, como
en Arizona, donde el gobierno estatal ha buscado anular los estudios latinos, o
sea, el estudio de la historia de los latinos (mexicano-estadunidenses en ese
estado), sus contribuciones, su literatura y sus vínculos y raíces en el
hemisferio. El año pasado, el procurador general del estado declaró que un
programa de estudios mexicano-estadunidense en Tucson era ilegal conforme a una
nueva ley promovida por él cuando era jefe de educación pública del estado, con
el argumento de que sólo promueve una identidad separada en lugar de fundirla
con la historia oficial (anglo), y que tiene efectos peligrosos. Entre los libros señalados como peligrosos
está Pedagogía de los oprimidos, de Paulo Freire.
El nuevo
jefe de educación pública quiere promover la prohibición de estos estudios en
las universidades estatales.
Otros gobiernos estatales
han prohibido ciertos libros peligrosos y han obligado a las escuelas
a ofrecer, junto con la teoría de la evolución, la versión bíblica de la creación
del mundo.
En Texas se
desarrolla un esfuerzo no sólo para dar una visión cristiana a las ciencias, sino a los textos de
historia también, resaltando las figuras ortodoxas cristianas y omitiendo la palabra esclavitud,
entre otras revisiones.
Por otro lado, continúan los esfuerzos estatales
contra el derecho de las mujeres a optar por el aborto, incluida más violencia
(se investigan incendios en dos consultorios de médicos que ofrecen servicios
de aborto en Georgia), mientras grupos de defensa de este derecho emitieron
alertas a clínicas en todo el país, reportó el Atlanta Journal-Constitution.
A la vez, continúa la ofensiva contra la comunidad
gay, con estados que aprueban medidas para prohibir toda unión o matrimonio
homosexual, mientras no faltan las expresiones homofóbicas, como la del
reverendo Charles Worley en Carolina del
Norte, que apenas la semana pasada comentó a sus fieles que las lesbianas y los
gays deberían ser confinados en campos rodeados de barreras
electrificadas hasta que mueran, ya que no pueden reproducirse.
Hasta hay
ecos del macartismo
. El mes pasado el representante
federal Allen West
, republicano de
Florida
, declaró en un foro público: “yo creo que hay
de 78 a 81 miembros (del Congreso federal) del Partido Demócrata que son miembros
del Partido Comunista. Su jefe de campaña indicó, como evidencia, que algunos
habían viajado a Cuba y han elogiado a Fidel Castro”
, y subrayó que
el representante defiende sus comentarios, ya que esa gente se opone al
capitalismo y al mercado libre y la libertad económica individual.
Estas son sólo algunas de las fuerzas oscuras que
padece este país, junto con las
expresiones de luz que también han surgido en rebeliones cívicas en lugares
como Wisconsin, o el fenómeno de Ocupa Wall Street. Como en toda crisis, brota
lo peor junto con lo mejor
. Nunca se sabe quién ganará. Pero bienvenida
cualquier luz en medio de las tinieblas estadunidenses.