Caracas, 27 Mayo 2013

Más allá de los contenidos formales de seminarios como el de la UNASUR sobre los recursos naturales de América Latina, este tipo de reuniones sirve para acceder a informaciones que no siempre aparecen en los principales medios de comunicación de masas -cuyos sesgos ideológicos en materia informativa son bien conocidos- y rara vez logran trascender inclusive en los medios digitales alternativos.

La Barrick Gold, destruye el Cerro Mercedario, provincia de San Juan, para obtener oro

Conversando con algunos amigos que se encontraban de paso en Caracas, como el dominicano Narciso Isa Conde, me entero por ejemplo de algunos detalles de la renegociación de la Barrick Gold con el gobierno de República Dominicana. Resulta que la BG estaba explotando un enorme yacimiento de oro en la isla y pagaba por ello un canon equivalente al 3 %. Impulsado por una creciente oleada de protestas populares en relación a la depredación de la minera el gobierno de Danilo Medina exigió una renegociación del acuerdo otrora establecido entre la BG y el gobierno dominicano. La empresa se negó y amenazó con enjuiciar al gobierno, llevarlo a los fraudulentos tribunales del CIADI, e inclusive retirarse del país, dejando un tendal de desocupados y de empresas proveedoras al borde de la bancarrota. La presión popular resistió el embate y el gobierno tuvo que mantenerse firme en sus pretensiones. El resultado: a pesar de sus chantajes y amenazas la BG se avino a una renegociación y ¡accedió a pagar un canon equivalente al 18 %! Sus amenazas de retirarse de República Dominicana demostraron ser una calculada bravuconada, y nada más que eso. Convendría que los gobiernos provinciales de la Argentina (que por un monumental absurdo constitucional son los que detentan la soberanía de las riquezas del subsuelo) y el propio gobierno nacional, a través de la Secretaría de Minería,  tomaran nota de lo ocurrido en la isla caribeña y actuaran en consecuencia, poniendo fin al saqueo convalidado por un canon ridículo –el mismo 3 % que antes pagaba en República Dominicana- que además  se suma a toda una serie de subsidios y exenciones impositivas que hacen que la BG coseche en la Argentina fenomenales ganancias las cuales, por distintos conductos, fluyen en su casi totalidad hacia el exterior. Si la República Dominicana pudo, ¿por qué la Argentina no podría exigir la renegociación de un acuerdo leonino como el que está vigente? ¿Por qué se acepta resignadamente el chantaje de la BG y su poderoso lobby de gerentes, funcionarios gubernamentales, políticos y comunicadores sociales? Respuesta: por la espúrea alianza existente entre el poder político y los intereses de la BG. Los movimientos sociales interesados en el tema tienen que aunar fuerzas y desarrollar una estrategia de lucha concertada para poner fin a este escándalo.