13.7.2014


Comparto tres notas que espero ayuden a comprender las causas y la naturaleza de la tragedia en curso en Gaza como consecuencia de la brutal agresión desencadenada por el gobierno fascista de Israel. En la primera de ellas Robert Fisk señala con precisión la causa fundamental del mal llamado «conflicto árabe-israelí». Mal llamado porque la Liga Árabe se ha sistemáticamente rehusado a asumir la defensa de los palestinos, lo cual no debe sorprendernos si se tiene en cuenta la naturaleza eminentemente reaccionaria y retrógrada de los gobiernos de la Liga, corruptos hasta la médula y siempre solícitos con las políticas acordadas por Estados Unidos e Israel en el área. El conflicto entre Israel y Palestina tiene un nombre: tierra, y eso es lo que dice Fisk en su artículo. Basta con echar una mirada a la evolución de las fronteras de Israel entre 1918 y la actualidad para graficar la enormidad del despojo territorial sufrido por los palestinos.  





En la siguiente Eduardo Galeano retoma el tema, pero ampliando el foco de su análisis, aportando antecedentes complementarios a los de Fisk. Galeano denuncia la hipocresía de las «democracias» occidentales -en realidad, corruptas plutocracias- y plantea una serie de interrogantes éticos y filosóficos de imprescindible consideración en cualquier análisis de la situación imperante en Gaza y, por extensión, en Oriente Medio.


La tercera es una nota de un ex oficial del ejército israelí, Roy Tov, que plantea la tesis de que el asesinato de los tres jóvenes fue producto de un siniestro plan urdido por el gobierno israelí con el propósito de avanzar en la apropiación de territorios. Si bien este tipo de interpretaciones puede suscitar algunas reservas,  su argumentación es bastante convincente cuando se la proyecta sobre el telón de fondo de las políticas genocidas puestas en práctica por el gobierno de Israel. En otro contexto sería no demasiado creible la argumentación de Tov. Pero un gobierno como el israelí,  que bombardea a mansalva a una población prácticamente indefensa, que no tiene fuerzas armadas, ni aviones, ni tanques, ni buques de guerra, y que ve sus mezquitas, escuelas, hospitales, hogares de ancianos destruidos por el fuego enemigo es capaz de urdir y ejecutar un plan tanto o más perverso como el que denuncia Tov. De su análisis se desprende una conclusión muy clara: el peor enemigo del pueblo judío es el estado de Israel.

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Se trata de la tierra
Por Robert Fisk *
De manera que la tasa de mortalidad en
los últimos dos días fue de 40 a 0 a favor de Israel. Pero durante las próximas
horas no se escuchará nada sobre la historia de Gaza. Ahora se trata de las
tierras. Los israelíes de Sderot están bajo el fuego de cohetes de los
palestinos de Gaza y ahora los palestinos se están … Seguro. Pero un momento,
¿cómo es que todos los palestinos –1,5 millones– están hacinados en Gaza en el
primer lugar? Bueno, sus familias vivieron una vez, ¿no es así?, en lo que
ahora se llama Israel. Y fueron echados –o huyeron por sus vidas– cuando se
creó el Estado de Israel.
Y –ahora tal vez es necesario tomar
aliento– las personas que vivían en Sderot a principios de 1948 no eran
israelíes, eran árabes palestinos. Su pueblo se llamaba Huj. Tampoco eran
enemigos de Israel. Dos años antes, estos mismos árabes habían ocultado a
combatientes haganah judíos del ejército británico. Pero cuando el ejército
israelí se presentó en Huj el 31 de mayo de 1948, expulsaron a todos los aldeanos
árabes… ¡a la Franja de Gaza! Se convirtieron en lo que David Ben Gurion (el
primer Primer Ministro de Israel) llamó una “acción injusta e injustificada”.
Qué pena. A los palestinos de Huj nunca se les permitió volver. Y hoy, más de
6000 descendientes de los palestinos de Huj –ahora Sderot– viven en la miseria
de Gaza, entre los “terroristas” que Israel afirma querer destruir y que están
disparando en lo que era Huj. Interesante historia.
Y lo mismo con respecto al derecho de
Israel a la autodefensa. Lo hemos escuchado de nuevo hoy. ¿Qué pasaría si al
pueblo de Londres le dispararan como al pueblo de Israel? ¿No devolverían el
golpe?
Bueno, sí, pero los británicos no
disponen de más de un millón de los antiguos habitantes del Reino Unido
encerrados en campos de refugiados en unos pocos kilómetros cuadrados alrededor
de Hastings. La última vez que se utilizó este argumento falaz fue en 2008,
cuando Israel invadió Gaza y mató al menos a 1100 palestinos (tipo de cambio:
1100 a 13). “¿Qué pasaría si Dublín estuviera bajo ataque de cohetes?”,
preguntó entonces el embajador de Israel. Pero la ciudad británica de
Crossmaglen en Irlanda del Norte estaba bajo ataque de cohetes de la República
de Irlanda en la década de 1970. Sin embargo, la RAF no bombardeó Dublín en
venganza, ni mató a mujeres y niños irlandeses. En Canadá, en 2008, los
partidarios de Israel usaron el mismo argumento fraudulento. ¿Qué pasaría si la
gente de Vancouver o Toronto o Montreal estuviera siendo atacada por cohetes
desde los suburbios de sus ciudades? ¿Cómo se sentirían? Pero los canadienses
no han metido a los habitantes originarios del territorio canadiense en campos
de refugiados.
Y ahora crucemos a Cisjordania. En
primer lugar, Benjamin Netanyahu dijo que no podía hablar con el “Presidente”
palestino, Mahmud Abbas, porque no representan también a Hamas. Luego, cuando
Abbas formó un gobierno de unidad, Netanyahu dijo que no podía hablar con Abbas
porque se había unido con el “terrorista” Hamas. Ahora Netanyahu dice que sólo
se puede hablar con él si Abbas rompe con Hamas –a pesar de que entonces Abbas
no representaba a Hamas–.
Mientras tanto, el gran filósofo
israelí de izquierdas Uri Avnery –90 años y todavía, por suerte, lleno de
energía– ha posado su mirada en la última obsesión de su país: el peligro de
que Isis (el nuevo movimiento radical islámico) partirá desde el “califato”
iraquí / sirio hasta llegar a la orilla del río Jordán.
Y Netanyahu dijo, según Avnery, “si no
son detenidos por la guarnición israelí permanente allí (en el río Jordán),
aparecerán en las puertas de Tel Aviv”. La verdad, por supuesto, es que la
fuerza aérea israelí habría aplastado a Isis en cuanto se atreviera a cruzar la
frontera con Jordania desde Irak o Siria.
La importancia de esto, sin embargo, es
que si Israel mantiene su ejército en Jordania (para proteger a Israel de
Isis), un futuro Estado de Palestina no tendría fronteras y sería un enclave
dentro de Israel, rodeado por todos lados por territorios controlados por
Israel.
“Igual que los Bantustans sudafricanos”,
dice Avnery. En otras palabras, nunca existirá un Estado palestino “viable”.
Después de todo, ¿no son lo mismo Isis y Hamas? Por supuesto que no.
Pero eso no es lo único que escuchamos
de Mark Regev, portavoz de Netanyahu. No, lo que le dijo a Al Jazeera es que
Hamas es “una organización terrorista extremista no es muy diferente de Isis en
Irak, Hezbolá en el Líbano, Boko Haram …” Hezbolá es una milicia chiíta que
viene llevando una lucha a muerte dentro de Siria contra los musulmanes sunnitas
de Isis. Y Boko Haram –a miles de kilómetros de Israel– no es una amenaza para
Tel Aviv.
Pero se entiende. Los palestinos de
Gaza –y, por favor, olvídense para siempre de los 6000 palestinos cuyas
familias provienen de la tierra de Sderot– son aliados de las decenas de miles
de islamistas que amenazan a Maliki en Bagdad, a Assad de Damasco o al
presidente Goodluck Jonathan, en Abuja. Para ser más precisos, si Isis va en
dirección de la ribera occidental, ¿por qué el gobierno israelí sigue
construyendo colonias allí –de forma ilegal y en tierra árabe– para civiles
israelíes?
Acá no se trata solamente del vil
asesinato de tres israelíes en la Cisjordania ocupada o el vil asesinato de un
palestino en Jerusalén Este, ocupado. Tampoco de la detención de numerosos
militantes y políticos de Hamas en Cisjordania. Tampoco de los cohetes. Como de
costumbre, se trata de la tierra.
* De The Independent de Gran
Bretaña, especial para Página/12.

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GAZA
Por Eduardo Galeano

Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica
terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería
de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará
multiplicarlos.

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación
perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus
tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus
gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está
siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó
limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en
1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador.
Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces
vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no
todos merecen.
Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los
militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre
las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelí usurpó. Y la
desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas
que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia,
mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el
derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso,
Israel la está borrando del mapa.

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van
corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa.
No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia
para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que
Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha
tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se
justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil
años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los
palestinos al acecho.
Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni
las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de
los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y
es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le
regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con
que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera
podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno
británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la
tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz
verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional
de sus vasallos?
El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo,
sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se
llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En
Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los
mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la
industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza
étnica.

Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por
cada cien palestinos muertos, un israelí.

Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los
medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí
vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a
creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una
potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

La llamada comunidad internacional, ¿existe?
¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y
guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen
cuando hacen teatro?
Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una
vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones
huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a
la sagrada impunidad.
Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las
manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad,
derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada
maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero
desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los
palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas.
Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

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3 jóvenes a cambio de la Ribera Occidental 
9 de julio 2014
 
 
Por  Roy Tov *
Fuente: http://www.roitov.com/
El 30 de Junio fueron encontrados los cuerpos de tres estudiantes colonos
secuestrados poco después de las 22:00 del jueves 12 de junio.

UN  SECUESTRO IMPOSIBLE
Erróneas declaraciones oficiales y sin
ninguna relación con la realidad, un extraño comunicado por el Mossad,
imágenes extrañas de investigaciones irracionales llevadas a cabo por el
ejército y un conteo inesperado de «días después del secuestro»,
repetido por los medios de comunicación: todo terminó en la tarde del 30
de junio . Poco después, el presidente Peres tuvo una reacción calculada,
diciendo: «Hoy la nación entera baja la cabeza bajo el peso de un
dolor demasiado pesado de llevar. Durante 18 días, las personas oraban
unidas para que el destino de estos jóvenes maravillosos fuese encontrarlos con
vida «…
Veamos y analicemos brevemente los
principales hechos problemáticos de este asunto.

Al principio, Israel culpó del crimen al Estado Islámico de Irak y el
Levante (ISIS). Luego de las risotadas de la prensa israelí el gobierno
culpó a la Autoridad Palestina y Hamas. Al final, sólo Hamas ha sido hallado culpable.

El hecho, sin embargo, había tenido lugar en la zona C de Cisjordania, que no
se encuentra bajo la responsabilidad de la Autoridad Palestina, y por lo
tanto no se la puede culpar de lo ocurrido. Hamas opera principalmente en
Gaza y no tiene los recursos necesarios para llevar a cabo un secuestro en
Cisjordania, donde debe lidiar con la Shin Bet israelí y la policía
secreta de la Autoridad Palestina.

Poco después del secuestro, en mi artículo “El Mossad había predicho el
Rapto de Colonos”
, cuando los informes oficiales afirmaban que los
chicos seguían con vida, escribí: «Incluso antes del descubrimiento
de sus cuerpos, Israel se apresuró a atacar y acusar. Si mis sospechas son
correctas, serán encontrados muertos para que no puedan describir quiénes
y cómo los secuestraron «.


Desde el principio, incluso los medios de comunicación hebreos cuestionaron la
narrativa oficial, objetando también el inverosímil panfleto utilizado por
Israel para fundamentar sus acusaciones contra el ISIL y que supuestamente
habría sido emitido por esta organización.
 Otro detalle
sospechoso es el misterioso automóvil encontrado incendiado cerca
del lugar del secuestro y no muy lejos de Hebrón.

El secuestro fue perpetrado por alguien que tenía un buen conocimiento de la
práctica del autostop en Israel. Los tres estudiantes estaban haciendo autostop,
a pesar de que sus escuelas lo habían prohibido; si lo hicieron fue porque en
esa zona hay muy poco transporte público. A pesar de haber desoído esa
prohibición es poco probable, sin embargo, que hubieran violado otras reglas.
Vean las placas de matrícula de automotores que acompañan esta nota. La
del camión es amarilla, lo que significa que el vehículo es propiedad de
un judío. La del otro coche es una matrícula palestina, blanca y verde. En el
pasado las placas de la Ribera Occidental eran de color azul o verde y las de Gaza
color plateado. Esta distinción es muy útil para facilitar los controles de
carretera: el coche con la placa de color amarillo pasa sin ser detenido,
mientras que los otros están sometidos a revisión. Esto también es muy conveniente
para quienes hacen autostop. Ningún judío haría autostop con un automóvil
que no tenga placas israelíes. Esta es una regla básica, fundamental, altamente
improbable de haber sido violada por colonos de la Ribera Occidental.

Placas de un automóvil cuyo propietario es judío (arriba) o árabe (abajo)

Por lo tanto, los tres fueron secuestrados
por un auto israelí. Probablemente el carro incendiado fue el que se utilizó
para el secuestro. Tenía placas amarillas, y por eso no despertó sospechas. El
conductor debió haber hablado hebreo muy bien, con el acento correcto; hablar
con el conductor es la segunda, y muy estricta, regla para un autostop seguro.
 

Después del secuestro yo dije que «las víctimas, ya muertos o
inconscientes, fueron  transferidos a un
coche más seguro, mientras que el primero era incendiado para evitar su identificación.
Podría ayudar a identificar a los cómplices israelíes «. Ahora
se descubrió que los tres fueron asesinados en el carro, en un increíble
desarrollo de los acontecimientos. 

Miren al coche incendiado y se notará que la placa amarilla no está allí. Las
placas no se queman hasta el punto de hacer imposible su identificación.
Las matrículas israelíes son resistentes. Fueron retiradas para ocultar pruebas
incriminatorias. Es imposible que el secuestro hubiera ocurrido  tal como lo describieran las autoridades
israelíes.  Aquí ocurrió  algo muy diferente a lo que se nos dijera.
El auto incendiado en el que fueron secuestrados los tres jóvenes israelíes

ASESINATO BLANCO

En los días que siguieron a estos hechos los parientes de los jóvenes colonos decían
que el ejército les proporcionaba información confidencial sobre lo
ocurrido. Recién después del descubrimiento de los cuerpos este asombroso detalle 
se hizo público.

Los cuerpos fueron encontrados en Khirbet Arnaba (las ruinas de Arnaba), al
norte de la aldea de Halhul, en la periferia norte de Hebrón. Habían sido
enterrados apresuradamente en un wadi
(una corriente pequeña), entre Jaljul y Beit Kahil.

Poco antes del secuestro, las familias recibieron algunas llamadas telefónicas
de los chicos en donde les decían que estaban en camino a casa. Ahora se sabe
que uno de ellos llamó a la policía desde el coche. A los pocos minutos de
subir al mismo, desde Talmon, Gilad Shaar llamó al número de emergencia de
la policía de Israel. La llamada fue tomada por el destacamento situado en el
distrito de Judea y Samaria.

Esto significa que los jóvenes abordaron el
coche sin tener ninguna sospecha sobre el conductor. Este debe haber hecho un
desvío inesperado que para Gilad resultó sospechoso.
Ocultando sus movimientos marcó el 100.  Cuando
su llamada fue respondida el joven susurró: «He sido
secuestrado.» Es una frase corta en hebreo («
hatfu oti«), que no pudo ser acallada.


La llamada telefónica fue grabada y ahora es pública. Después de estas dos
palabras, alguien gritó en hebreo: «¡Agáchense, agáchense, Abajo!” Después
de estos gritos se escuchan tres grupos de disparos de armas de fuego y gritos
de dolor, y luego se corta la comunicación. También se pudo escuchar a la
parlamentaria Shelly Yachimovich en la radio del auto. 

Las comisarías no son pizzerías. El dueño de una de ellas podría pensar que una
llamada de ese tipo podría ser una broma. La policía, especialmente la de
una zona de guerra, no puede pensar de la misma manera. Sin embargo, la
policía israelí esperó casi cinco horas antes de entrar en acción. Dejó  pasar Intencionalmente todo este tiempo para que
se pudieran ocultar los cuerpos. Fueron enterrados en el lugar ya
descrito: el coche dio un rodeo alrededor de Hebron y luego fue quemado en
el sur de esa ciudad.

En el funeral, el padre de Gilad, dijo: «Desde el momento en que escuché el
valiente susurro, escuché en mis oídos una voz tremenda y me puse de pie
[de orgullo]. Fue un acto de extraordinario valor para un chico que aún no
había cumplido 17 años. «

Israel danza en sangre


La versión israelí está repleta de agujeros lógicos. La policía secreta
Shin Beth arrestó a dos palestinos, Marwan Kawasme and Amar Abu-Aysha. Ambos
habían estado en una cárcel israelí y sus nombres se hallaban en una lista de
personas buscadas por la FDI  (Fuerza de
Defensa Israelí, eufemismo utilizado para denominar al ejército de ese país) y
la Shin Beth. Sus esposas dijeron que ellos desaparecieron luego del secuestro.
¿Qué pasó con ellos? Nunca lo sabremos.

El evento contiene el sello de una operación de PSYWAR (“guerra psicológica”,
por su acrónimo en inglés). Creó un símbolo poderoso que no podrá ser olvidado
por sus víctimas.

El 9/11 es una
fecha muy significativa para los estadounidenses. Mucha gente en el mundo
prefiere el 11/9. En el 2001 el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York fue
hecho en esa fecha, y esto no se debió al azar. El 911 es el número telefónico
para emergencias en Estados Unidos. Desde entonces, los estadounidenses
recuerdan constantemente la tragedia. Marbetes con el 9/11 se encuentran en
todos los espacios públicos. Es una manipulación perfecta de los temores de la
gente. “Atemoriza y dominarás”  es el
último desarrollo de la teoría política.
Algo similar ocurrió
en Israel. Los medios contaban el paso de los días de manera histérica, y el
Presidente Peres enfatizó los 18 días transcurridos. En la cultura judía el
número 18 es un símbolo de la vida. Las gargantillas con una leyenda que dice “chai” significan “vive” y “18”. Los
hombres y mujeres judíos no se casan sino que hacen un contrato comercia. Firman
una “ktuva”, un acuerdo escrito en el
cual el marido promete pagar una determinada suma de dinero si se divorcia de
su mujer. Los múltiplos de 18 son una suma popular en una “ktuva” debido a que simbolizan la vida. El número 18 puede verse en
las calles israelíes más que el 911 en Nueva York.
18 días le tomó a
la FDI encontrar los cuerpos sepultados a menos de diez minutos de donde habían
sido secuestrados, mientras los supuestos culpables del crimen ya estaban
detenidos. De ahora en más, los israelitas que vean el número 18 verán la
muerte en lugar de la vida. Y sutilmente manipulados por su gobierno, culparán
a los palestinos por ese cambio.
La Anexión de la Ribera Occidental
En los meses
recientes, la anexión oficiosa de la Ribera Occidental por Israel se está
acelerando. Esto fue así reconocido por el Presidente Rivlin, que sucederá a
Peres el 27 de Julio.
El 29 de Junio, el
Primer Ministro Netanyahu anunció la construcción de una
barrera a lo largo de la Ribera
Occidental del río Jordán, para que Israel controle esa zona. Pocas horas
después de la aparición de los cadáveres, el ministro de Defensa Moshe Ya’alon
y el Primer Ministro Benjamin Netanyahu anunciaron que la respuesta de
Israel incluirá una ola de expansión de los asentamientos y la
construcción de un nuevo asentamiento en memoria de los tres adolescentes en
lo que hasta este momento fue el puesto de avanzada de G’vaot.

Esto había sido planeado de antemano porque la decisión relativa a la elección
del lugar requiere una planificación.

«Valiente susurro … una voz tremenda y me puse de pie [de orgullo]” , dijo
el padre de Gilad.  sin darse cuenta
de que se enterraría a si mismo en vergüenza eterna si supiera la verdad.   

Tres jóvenes  por un pedazo de tierra. ¡Que
la vergüenza caiga sobre el Primer Ministro Netanyahu!

*  Roy Tov es un ex oficial del Ejército Israelí
(FDI)