6.5.2015

Comparto muy buena nota de Katu Arkonada, sobre la renovada ofensiva del imperialismo norteamericano.

06-05-2015
Estados Unidos
La hegemonía no termina de morir, la fase de
dominación ya ha comenzado
No temas ser lento,
sólo detenerte. Proverbio chino

Vivimos
tiempos tan confusos como convulsos. La crisis estructural del capitalismo en
la que estamos inmersos y el nuevo escenario geopolítico rediseñan todas las
variables de la ecuación. Durante mucho tiempo la triada del poder mundial
conformada por Japón, la
Unión Europea y Estados Unidos, bajo el liderazgo de esta
última potencia, ha dominado el mundo, diseñando un sistema político y
económico que se ha ido expandiendo por todo el planeta mientras construían
todo un sistema cultural que permitía el desarrollo de este sistema no
requiriera en la mayor parte de los casos del uso de la fuerza sino que se
implementaba, salvo contadas excepciones, por medio del consenso.




Estados
Unidos comenzó su etapa de hegemonía a partir de la caída del muro y del
colapso de la Unión
Soviética, eventos que dejaron un mundo unipolar en el que
paradójicamente la desaparición de la alternativa que suponía el socialismo
real, al mismo tiempo que convertía el imperio norteamericano en potencia
hegemónica, daba inicio al fin de la misma pues una buena parte del mundo
comenzó a desprenderse de la tutela que ejercían los Estados Unidos ante el
“peligro comunista”.

Hoy en día,
con el impacto de la crisis estructural del capitalismo en pleno centro del
norte capitalista y con el surgimiento de nuevos actores del tablero
geopolítico, podemos afirmar que la nueva triada del poder mundial está
conformada por los Estados Unidos, China y Rusia; en dos bloques que sin ser
monolíticos si se muestran antagónicos en la mayor parte de los casos. La
transición poshegemónica ha parido un mundo multipolar en el que uno de los posibles
escenarios hacia los que nos encaminamos es el de varios centros hegemónicos
que compiten entre sí en un equilibrio precario.

Ese declive
de la hegemonía estadounidense ha venido acompañada de una ofensiva en tres
ámbitos, político, económico y militar, con el objetivo de mantener el
liderazgo, pero en la medida en que este no puede ser logrado por consenso,
debe ser alcanzado mediante la dominación violenta en una buena parte del
tablero geopolítico.

Ofensiva
politica

La reciente
Cumbre de las Américas simboliza perfectamente la ofensiva política emprendida
por los Estados Unidos en su intento por no perder, no ya la hegemonía, sino
incluso el liderazgo que mantenía en otrora su patio trasero. En un momento en
que la hegemonía cultural también se resquebraja, en que el modelo de
capitalismo neoliberal comienza a ser enfrentado en una América Latina donde el
vínculo tradicional entre democracia y capitalismo se ha roto, Obama trata de
rescatar su viejo Ministerio de las Colonias, una OEA moribunda y agonizante,
presentándose ante los países de América Latina y el Caribe con la carta del
inicio de negociaciones para el restablecimiento de las relaciones con Cuba.

Pero buscando
el equilibrio interno, el tachar de la lista negra a Cuba obligaba a tener otro
enemigo externo, en este caso Venezuela, en un enroque en la política exterior
hacia America Latina y el Caribe que probablemente supone el inicio del fin de
la era Obama en el subcontinente por subestimar el avance que se ha dado en los
últimos años en la unidad e integracion latinoamericana, aun entre países y
proyectos políticos y económicos muy diferentes.

La agresión
contra Venezuela es parte de un objetivo estratégico más amplio que pasa por
desestabilizar a los países del ALBA y desplazar acuerdos como Petrocaribe, que
agrupa a países centroamericanos y caribeños que tienen suministro de petróleo
venezolano. No es casualidad que Obama se reuniera con el Caricom justo antes
de viajar a Panamá, dentro de una estrategia definida como “Iniciativa por la Seguridad Energética
del Caribe” [1].

Y si bien el
núcleo bolivariano es objetivo de primer rango en esta ofensiva, el segundo
anillo progresista también es parte de esta ofensiva política. La Estrategia de Seguridad
Nacional [2] de los Estados Unidos por la que se ha
regido la era Obama coloca a Brasil como un “centro de influencia emergente” al
que solo le superan en prioridades China, India y Rusia, además de “guardián de
un patrimonio ambiental único y líder de los combustibles renovables”. No es
casualidad por tanto que la mayor parte de bases militares estadounidenses se
encuentren rodeando la
Amazonia. Argentina también es mencionada de manera explícita
en dicha Estrategia en cuanto a país miembro del G20, y probablemente algún día
leeremos en documentos desclasificados el vínculo entre la CIA y los fondos buitre que
atentan contra la soberanía política y económica de este país.

Otro de los
países que gozan de mención especial en esta Estrategia de Seguridad Nacional
que define la política exterior de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el
Pentágono, es México [3].
Reforzar México como frontera sur de los Estados Unidos como forma de extender
el control geopolítico del Caribe y la influencia en Centroamérica es parte de
la ofensiva estadounidense en el ámbito político. La reciente aprobación de una
ley [4] en México para dotar de legalidad a
una realidad ya existente como es la de los miles de agentes estadounidenses
que portan armas en territorio mexicano, es formalizar, como lo fue el Pacto
por México y la reforma energética, la entrega de soberanía mexicana a una
potencia extranjera. Frente a la integracion latinoamericana y caribeña,
Estados Unidos se aseguran un aliado fiel en la región.

También parte
de la ofensiva política es el financiamiento que se produce desde USAID, NED y
otras organizaciones ligadas al Departamento de Estado y la CIA a una oposición de derecha
en los países con gobiernos de izquierda o progresistas [5]. Una nueva derecha reciclada que
busca seducir no solo a las clases medias sino también a los sectores populares
con un discurso más despolitizado y light que la vieja derecha gorila
neoliberal. Una oposición “civil y democrática” que incluso no tiene empacho en
presentarse como de izquierda moderada frente a las izquierdas “radicales” y
“populistas”.

Ofensiva
económica

En el ámbito
económico es claro el declive de la hegemonía que han ostentado los Estados
Unidos durante las últimas décadas debido a una reducción de la competitividad,
de los desequilibrios macroeconómicos en comercio exterior, del cada vez más
grande déficit fiscal, y de una deuda pública que ya supera el 100% de su PIB y
los 60 billones de dólares. Pero a pesar de la pérdida de capacidad en el
ámbito comercial y económico, el ámbito financiero muestra todavía una
superioridad indiscutible de la principal potencia capitalista. A pesar de que
desde 2007 China es la principal productora de software y hardware, el 84% de
las ganancias en este rubro siguen estando en manos de capitalistas
estadounidenses, y lo mismo sucede en el ámbito especulativo donde las
ganancias por servicios financieros han pasado del 47% de 2007 al 66% en 2013 [6]. Al mismo tiempo, un 45% de las
500 principales empresas transnacionales son de capital estadounidense, así
como una buena parte de los medios de comunicación con más impacto mediático en
la población mundial.

La ofensiva
económica pasa también por garantizar la soberanía energética estadounidense a
partir de la extracción de gas de esquisto y el uso del fracking a pesar de los
peligros para el ecosistema que supone la fractura hidráulica. Pero esta
técnica, más allá de su peligrosidad a nivel ecológico, solo es rentable
económicamente con un barril de petróleo que oscile al menos entre 60 y 70 USD [7], y por lo tanto con los precios
actuales la dependencia de los países exportadores se mantiene.

El otro pilar
sobre el que se sustenta la ofensiva económica es el de los tratados de libre
comercio. Por un lado buscando reforzar el TLCAN y la integracion subordinada
de México para garantizarse el acceso a sus recursos naturales al mismo tiempo
que negocia su incorporación al Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de
Asociación Económica (TPP) [8] para ampliar su influencia en la zona
Asia-Pacifico además de intentar frenar la creciente presencia de China en la
zona. El otro tratado clave es el de la Asociación Transatlántica
para el Comercio y la
Inversión (TTIP) [9],
tratado ultra secreto que se está negociando con la Unión Europea y que
como ha sido denunciado, ni los mismos europarlamentarios conocen su contenido
salvo borradores parciales. El TTIP supondrá, entre otras muchas cosas, una
puerta abierta para el fracking y los transgénicos, la eliminación de las
barreras sanitarias y la reducción de los derechos de los trabajadores destruyendo
y relocalizando empleos allá donde la legislación sea más flexible. Asimismo no
podemos olvidar el apoyo de los Estados Unidos a la Alianza del Pacifico, con
el objetivo de desgastar el proceso de integracion latinoamericana y caribeña;
alianza que como proyecto económico no logra avanzar pues a pesar de haber
liberalizado el 92% de su comercio intrarregional, el mismo solo representa un
3’5% del comercio total de los países miembros (México, Colombia, Perú y Chile) [10]. Sin embargo hay que ser realistas
y manejar un posible escenario donde a pesar de que los proyectos de
integracion política como UNASUR o CELAC sigan profundizándose, proyectos de
integracion económica como Caricom y SICA, o herramientas de dicha integracion
económica como el Banco del Sur o el propio Sucre, sufran una ralentización,
sobre todo por el escenario de guerra económica al que es sometida Venezuela,
uno de los principales impulsores de estos mecanismos.

Pero
probablemente es el principal icono de los Estados Unidos, el dólar, quien
mejor simboliza esta nueva fase. Un dólar en declive como principal moneda
internacional que a pesar de seguir siendo la referencia, va perdiendo peso e
influencia frente al yuan y el rublo, que ya han comenzado a ser utilizados por
China y Rusia en sus transacciones comerciales, sobre todo en la venta y compra
de petróleo y gas [11].

Ofensiva
militar

En el plano
militar, a pesar de seguir manteniendo el liderazgo en el mundo fruto de un
gasto 10 veces superior al de por ejemplo China, que cuenta con 250 ojivas
nucleares frente a las +-5000 de Estados Unidos [12], que disponen además de 10
portaviones [13] frente a la única nave china de estas
características, ya no tiene el control geopolítico del que disponía hace pocos
años.

Estados
Unidos puede hoy destruir cualquier ejército o país si se lo propone, pero no
puede mantener el control territorial sobre el mismo. Se calcula que ocupar
Irak y Afganistán le ha costado al contribuyente estadounidense más de 3
billones de dólares [14], que han
provocado el enorme gasto público y déficit del país.

La potencia
imperialista construyó su hegemonía sobre la dominación militar, sí, pero
también sobre un consenso a escala planetaria con muy poca contestación. Ese
consenso fue roto por Bush y hoy difícilmente Obama puede restaurarlo.

Ucrania es
probablemente el escenario que metafóricamente simboliza el fin de una época.
En Ucrania los Estados Unidos sufrieron una derrota parcial a manos de Rusia,
pues a pesar de conseguir impulsar un golpe de Estado y poner un gobierno amigo
que permita la expansión de la
OTAN hacia el este, no pudieron evitar la anexión de Crimea a
Rusia. Algo similar ha sucedido en Siria, donde obviamente contaron con los
medios, la financiación de la CIA
y la tecnología para provocar una violenta guerra civil, pero no han podido
controlar a los “rebeldes” que financiaron se han terminado convirtiendo en el
Estado Islámico [15], fracasando
también en su objetivo de derrocar al legítimo Presidente Bashar Al Assad.

Los últimos
acontecimientos les han obligado asimismo a negociar un acuerdo con Irán, uno
de los principales estados del eje del mal, sobre la cuestión nuclear, con el
fin de mantener una cierta estabilidad en el tablero geopolítico de Oriente
Medio. Incluso recientemente China se ha atrevido a desafiar el control
estadounidense en la región mandando buques de guerra a las costas de Yemen a
pesar del bloqueo impuesto por Arabia Saudí.

A pesar de
algunas derrotas parciales en el campo de batalla físico, no podemos olvidar
que los Estados Unidos siguen dominando el otro campo de batalla, el del
ciberespacio y el espionaje.

Y si miramos
la geopolítica regional en Nuestra América, tenemos un despliegue militar sin
precedentes. Solo en Panamá, sede de la última Cumbre de las Américas, existen
12 bases militares estadounidenses [16];
en Perú se acaban de firmar acuerdos para autorizar el ingreso de unos 3.500
marines con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo [17]; y en Colombia, otro país clave
para el objetivo de mantener presencia en Sudamérica, el Comando Sur de las
Fuerzas estadounidenses (SOUTHCOM) [18] mediante el ejército y policía
colombiana sigue entrenando a miles de oficiales militares y policiales de
diferentes países de América Latina y el Caribe, en particular de México y
Centroamérica, República Dominicana, Perú y Paraguay. Bajo el pretexto de la
lucha contra las drogas o el lavado de dinero, los Estados Unidos seguirán
teniendo presencia en nuestra región mediante la Iniciativa Mérida,
la Iniciativa
Regional para la Seguridad Centroamericana
(CARSI), el denominado “Plan Biden para el Triángulo Norte Centroamericano” y la Iniciativa de Seguridad
para la Cuenca
del Caribe (CBIS).

El factor
chino

El mayor
responsable de la perdida de la condición de potencia hegemónica de los Estados
Unidos y su entrada en una fase de dominación violenta es China, que algunos
teóricos ya definen como un Estado-civilización. Una China que a partir del
desarrollo de un inmenso mercado interno, y a pesar de un cierto estancamiento
en el crecimiento, pues en 2014 “solo” creció el 7’4% [19] (Estados
Unidos creció un 2.4%, la
Eurozona un 0’8% y Japón un 0’2%), ya es el primer consumidor
de energía del mundo [20] y está a punto de superar el PIB
nominal de Estados Unidos.

Precisamente
esa necesidad de recursos naturales para seguir creciendo hace que China haya
desarrollado una política de poder blando y relaciones internacionales en las
que por un lado estrecha su relación con Rusia reduciendo su vulnerabilidad
energética, a la vez que establece una serie de alianzas con África y America
Latina para el suministro de recursos naturales clave para el desarrollo de su
economía. Pero todas las relaciones económicas y comerciales están basadas en
el respeto al sistema político y económico de cada país y desde luego China no
tiene intención de instalar ninguna base militar en territorio africano o
latinoamericano-caribeño.

Pero quizás
el principal escenario donde China comienza a construir su propia hegemonía a
costa de los Estados Unidos es el económico-financiero mediante la creación del
Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) [21], que junto con el Nuevo Banco de
Desarrollo de los BRICS, impulsa una nueva arquitectura financiera
internacional que desplace la hegemonía del Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional (donde la potencia del norte tiene el 17’1% y poder de veto
frente al 3’7% chino). El BAII fue propuesto por Xi Jinping en 2013 y
constituido formalmente en octubre de 2014 en Beijing con 21 países fundadores
(China, India, Tailandia, Malasia, Singapur, Filipinas, Pakistán, Bangladesh,
Brunei, Camboya, Kazajstán, Kuwait, Laos , Myanmar, Mongolia, Nepal, Omán,
Qatar, Sri Lanka, Uzbekistán y Vietnam), pero a día de hoy ya cuenta con 57
países de los 5 continentes (34 asiáticos, 18 europeos, 2 africanos, 2 de
Oceanía y 1 de América Latina, entre ellos todos los pertenecientes a los
BRICS) que tienen intención de formar parte, algunos de ellos estrechos aliados
de los Estados Unidos como Gran Bretaña, Alemania, Francia, Arabia Saudí o
Israel. El capital inicial del BAII para proyectos de infraestructura,
electricidad, agua potable o saneamiento básico estará conformado por unos 100
mil millones de dólares, de los que China aportará un 50% [22].

China
asimismo, con sus 4 billones de dólares en reservas [23], según anuncio en la reciente
cumbre China-CELAC su Presidente Xi Jinping, va a invertir en los próximos 10
años 250 mil millones de dólares en América Latina y el Caribe [24] ,
región que ha pasado de dejar atrás en buena parte de los países el Consenso de
Washington, a moverse entre el consenso bolivariano y el Consejo de Beijing.

Horizontes
geopolíticos

Es más que
probable que Estados Unidos y China continúen durante los próximos años
incrementando una disputa a modo de guerra de posiciones en el ámbito del soft
power, la combinación de disputa cultural, ideológica y diplomacia. Pero pase
lo que pase en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, no parece
que el escenario de perdida de hegemonía y ofensiva política, económica y sobre
todo militar mediante la dominación violenta en la que está inmerso la
principal potencia capitalista e imperialista del mundo, vaya a cambiar.

Deberemos
seguir estudiando los escenarios que esta nueva fase imperial puede traer para
América Latina, que dependerán también de la correlación de fuerzas y de los
gobiernos de izquierda y progresistas que se puedan mantener en las próximas
citas electorales, además de la capacidad que estas fuerzas y gobiernos tengan
para seguir profundizando un proceso de integracion latinoamericana y caribeña
no solo en el ámbito político, sino económico, financiero, energético,
tecnológico y cultural.


Notas

[1] Conozca los alcances de la Iniciativa de Seguridad
Energética del Caribe que lanzó EE.UU. http://www.americaeconomia.com/politica-sociedad/politica/conozca-los-alcances-de-la-iniciativa-de-seguridad-energetica-del-caribe-

[2] National
Security Strategy Report (Página 44) 
http://nssarchive.us/NSSR/2010.pdf
[3] National
Security Strategy Report (Página 42) 
http://nssarchive.us/NSSR/2010.pdf
[4] http://mexico.cnn.com/nacional/2015/04/23/diputados-aprueban-que-agentes-extranjeros-porten-armas-en-mexico
[5] A pesar de la existencia de leyes
nacionales que impiden este financiamiento, esta realidad se produce
especialmente en Bolivia, Ecuador y sobre todo Venezuela http://www.granma.cu/mundo/2014-07-18/eeuu-financia-a-la-oposicion-en-venezuela-revela-agencia-norteamericana

[6] Como señaló en la conferencia
impartida en el Senado de México el Coordinador del Grupo de Investigación
sobre América del Norte del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados
Unidos (CEHSEU) René Fernández Tabíohttp://www.idn.org.mx/idn1/images/idn/RETOS%20ACTUALES.pdf

[7] Tal y como han señalado numerosos
investigadores, entre ellos el compañero y maestro John Saxe-Fernándezhttp://www.jornada.unam.mx/2015/03/19/opinion/028a1eco

[8] http://www.sice.oas.org/TPD/TPP/TPP_s.ASP
[9] 7 preguntas sobre el TTIP cuya
respuesta deberías conocer http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/preguntas-Tratado-Transatlantico-TTiP-respuesta_0_315669128.html

[10] Alianza del Pacífico, la nueva era del
capitalismo dependiente http://www.rebelion.org/noticia.php?id=198228

[11] Según informó el portal informativo
ruso Regnum http://www.regnum.ru/news/economy/1881411.html

[12] Según
World Nuclear Forces de Shannon N. Kile 
http://www.sipri.org/yearbook/2011/files/SIPRIYB1107-07A.pdf
[13] http://www.navy.mil/navydata/fact_display.asp?cid=4200&tid=200&ct=4.
[14] http://actualidad.rt.com/actualidad/160423-verdadero-costo-guerra-en-afganistan-eeuu
[15] Hillary Clinton: «Financiamos mal
a rebeldes sirios y surgió Estado Islámico” http://actualidad.rt.com/actualidad/view/136648-clinton-ayuda-rebeldes-sirios-estado-islamico

[16] Bases militares en América Latina y el
Caribe http://www.mopassol.com.ar/archives/351

[17] Los Marines preparan a militares
peruanos para combatir a los terroristas y carteles de drogas http://dialogo-americas.com/es/articles/rmisa/features/2015/01/05/feature-02 

[18] http://www.southcom.mil/Pages/Default.aspx
[19] Economía de China crece un 7,4 por
ciento en 2014 http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2015/0120/c31620-8838588.html

[20] China se convierte en el mayor
consumidor de energía del mundo, por delante de EEUUhttp://www.expansion.com/2010/10/12/mercados/materiasprimas/1286895100.html

[21] Cronología de Banco Asiático de
Inversión en Infraestructura http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2015/0401/c31621-8872170.html

[22] Cuatro datos esenciales sobre el Banco
Asiático de Inversiones en Infraestructura http://actualidad.rt.com/economia/170833-cuatro-hechos-cobre-banco-asiatico-inversiones-infraestructura

[23] http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa%C3%ADses_por_reservas_internacionales_en_d%C3%B3lares_estadounidenses
[24] China invertirá 250 mil millones de
dólares en AL y el Caribe http://www.telesurtv.net/news/China-invertira-250-mil-millones-de-dolares-en-AL-y-el-Caribe-20150108-0049.html