12.8.2012

Noterodeapie es uno de
los mejores blogs de la Argentina destinados a monitorear la labor de la
prensa, los oligopolios mediáticos y los propios periodistas. Día a día ofrece valiosa
información sobre estos temas, invariablemente muy bien documentada y precisa.
Y lo hace desde una perspectiva que podría caracterizarse como un “kirchnerismo
crítico”: durante años ha respaldado a la Casa Rosada e impiadosamente fulminado
con sus dardos a la oposición y la prensa hegemónica. Pero con razón estima que
la mejor manera de colaborar con la gestión oficial es alertando sobre sus
yerros e incoherencias y no sólo aplaudiendo sus aciertos. De esto último se
encargan numerosos personajes que en su afán por aplaudir a la presidenta
parecieran no darse cuenta que, lejos de favorecerla, su obsecuencia la
perjudica y la encierra en un mundo de fantasías en el cual los problemas desaparecen
como por arte de magia. Un ejemplo entre tantos: la inflación, que el gobierno
tendría que enfrentar sin más dilaciones con un heterodoxo programa antiinflacionario
que preserve los ingresos de los trabajadores y la eficacia de las políticas
sociales de la Casa Rosada, debilitadas por la incesante erosión ocasionada por
el alza generalizada de los precios. Pero de esto no se habla.
   
Es a causa de lo anterior que la nota publicada en Noterodeapie el día 10 de
Agosto, y que reproducimos a continuación, revela el hastío que se ha adueñado
de sectores aliados al gobierno nacional ante el conflicto del subte en Buenos
Aires. Un conflicto que, hay que aclararlo de entrada para evitar equívocos,
afecta no sólo a los porteños, como se dice con insólita liviandad, sino
también a quienes habitan en el conurbano bonaerense. Sería bueno que quienes
así opinan se instalen en las horas pico de ingreso o salida del trabajo en las
terminales de Constitución, Once y Retiro para comprobar, con sus propios ojos,
que el paro del subte afecta más que a nadie a los trabajadores procedentes de
los distritos aledaños a la ciudad de Buenos Aires, y que por este motivo
muchos de ellos pierden las compensaciones salariales del “presentismo” a la
vez que los obliga a gastar mucho más dinero para trasladarse y someterse a
condiciones absolutamente humillantes para viajar durante horas desde sus
domicilios hasta sus lugares de trabajo.
   
El conflicto desnudó la fenomenal ineptitud, cien veces probada, del
gobierno de la ciudad de Buenos Aires para enfrentar cualquier tipo de dificultad
–desde el tema del subte hasta asegurar la calefacción para el Borda, pasando
por los incidentes del Parque Indoamericano y una interminable lista de
situaciones similares- a pesar del gigantesco presupuesto que dispone para ello
el Jefe de Gobierno, Maurico Macri. Pero también exhibió a la luz pública la morosidad
con que se produjo la reacción de la Casa Rosada y su titubeante
involucramiento en el conflicto, que recuerda la misma lentitud de reflejos
evidenciada ante la protesta de los Qom instalados por meses en Avenida de Mayo
y la Nueve de Julio sin que se atinara siquiera a escuchar sus reclamos. Es
evidente que a Macri no le interesa resolver el tema del subte, razón por la
cual el gobierno nacional se enfrenta a este dilema: o se mantiene expectante y
sin “jugarse a fondo” para poner fin a esta verdadera catástrofe urbana, con lo
cual le hace el juego al Jefe de Gobierno porteño; o conciente de que el asunto
lesiona gravemente al bienestar general de la población y atenta contra la
marcha de la economía resuelve el conflicto con medidas radicales -como, por
ejemplo, la inmediata estatización de Metrovías-  y desbarata la estrategia macrista de una vez
por todas. Ojalá que así sea, porque de lo contrario no sólo Macri sino también
la presidenta Cristina Fernández terminarán pagando los costos políticos de la
caótica situación generada por el conflicto.
      La actitud de los “metrodelegados” merece
un párrafo aparte porque ha concitado un repudio casi universal, arrojando por
la borda la positiva recepción que los usuarios del subte tuvimos cuando irrumpieron
para disputar la representatividad de los trabajadores del subte ante  los desacreditados burócratas de la UTA.  Pero, ¿por qué en lugar de interrumpir el
servicio perjudicando a casi un millón de usuarios, en su abrumadora mayoría
trabajadores (¿o hay que recordarles que Macri y los suyos, así como los
capitalistas, no viajan en subte?) no “liberan los molinetes” y hacen que Metrovías
afronte las pérdidas derivadas de mantener el servicio sin percibir los
ingresos correspondientes? ¿Por qué para forzar a la patronal a satisfacer sus
justas demandas los “metrodelegados”  castigan
a quienes utilizamos diariamente el subte, dañando sobre todo a los sectores
más vulnerables de este país? ¿Quieren una idea mejor? Organicen una serie de
piquetes, instálenlos en la puerta de las casas de Macri, los dueños de
Metrovías, los funcionarios del área de los gobiernos de la ciudad y de la
nación y no permitan que nadie entre y salga de sus domicilios. Hagan allí un
acampe de unos pocos días, clausuren ese sector y verán como rápidamente se
allanarán a atender a sus reclamos. Tomando como rehén a los usuarios no van a
conmover a sus explotadores. La táctica de presionarlos acentuando aún más los
padecimientos de quienes también son sus víctimas lo único que logrará es la
indefinida prolongación del conflicto, la frustración de sus demandas y una
generalizada repulsa de los usuarios, hartos de un pésimo servicio y, ahora, de
los acrecentados padecimientos que origina una errónea –casi diríamos suicida- táctica
de lucha sindical.
  A continuación, la nota de Noterodeapie:
VIERNES,
10 DE AGOSTO DE 2012



Con las fortunas que estos dos «estadistas» gastan en festivales,
lujos permanentes, costosos viajes con comitivas que van a hacer turismo por
todo el mundo, mitínes y ágapes políticos, micros para actos o para llevarnos
como ratas lejos del centro por no poder viajar, shows al aire libre,
publicidad callejera, televisiva, gráfica y radial, burocracia partidaria y
estatal, etc, etc, no sólo alcanzaría y sobraría para que todos los subtes
funcionen a la perfección sino también para que tengamos varias líneas más, los
mejores trenes, y después de casi 10 años de crecimiento a
tasas chinas no existiría un sólo pibe tirado en la calle a metros de la Rosada y
de la Jefatura de Gobierno porteño mendigando y viviendo de la
basura que le sobra a los burgueses porteños que votaron esta mierda, la verdad
es que damos asco defendiendo a una u otra de estas supuestas facciones
lideradas por multimillonarios que nos quieren hacer creer que piensan en el
pueblo, no nos engañemos más muchachos, estos tipos se cagan en todos nosotros.