31.3.2013


Comparto esta nota de Pascual Serrano, que agrega nuevos antecedentes para sostener la hipótesis de que el Comandante Hugo Chávez Frías podría haber sido asesinado mediante la inoculación de un cáncer. Ustedes recordarán que en este mismo blog habíamos subido una noticia sobre un arma producida por la CIA que disparaba dardos envenenados que podían producir infartos masivos y procesos cancerígenos. Lean la nota que sigue y verán que esa hipótesis cobra cada vez mayor sustento. Como concluye Serrano «para que la tesis de un envenenamiento por cáncer sea sólida harían falta dos condiciones: que técnicamente sea viable y que exista un poder enemigo de Chávez con la necesaria capacidad tecnológica, vocación criminal y falta de escrúpulos para hacerlo.» Desafortunadamente, las dos condiciones existen.

19-03-2013
Un especialista
afirma que la enfermedad de Chávez podría haber sido provocada
“Llevamos 200 años
inoculando cánceres en el laboratorio”
Hasta prestigiosos especialistas en oncología han destacado la
“epidemia” de cáncer entre presidentes latinoamericanos de izquierda. “Llama
mucho la atención que, justo cuando Estados Unidos está perdiendo la batalla
por el control de Sudamérica, hayan aparecido en poco tiempo cinco casos de
presidentes, ninguno afín, con cáncer. Uno se pregunta, ¿aquí que pasa?”,
afirma el doctor Carlos Cardona, médico especialista en oncología molecular,
que ha estado 16 años investigando el cáncer en universidades tan prestigiosas
co mo Cambridge y Birmingham , en Inglaterra, o en el Centro de Investigación
del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle, donde hicieron el trasplante de médula
ósea al tenor José Carreras.
En unas declaraciones al diario ABC Cardona afirma que “al
contrario de lo que piensa mucha gente, técnicamente es posible que el cáncer
que terminó con la vida de Hugo Chávez fuera inoculado con la intención de
asesinarle” (ABC, 15-3-2013). Si bien los oncólogos clínicos tienen dudas al
respecto, Cardona señala que los oncólogos moleculares llevan 200 años
inoculando cánceres en animales en el laboratorio para experimentar. “Yo lo he
hecho miles de veces y sé que es posible. Tan solo hace falta una inyección
puesta en cualquier parte del cuerpo cuyo contenido llegue a la sangre”,
afirma. Una de las formas -señala- sería “inyectar líneas celulares de un tumor
que conoces previamente, incluso de pacientes que murieron hace 50 años; a
través de un oncovirus, es decir, un virus que tú has preparado y que lleva los
genes de tumores supresores que se introducen en las células y producen el
cáncer, o inyectando directamente carcinógenos químicos”.
“Si Chávez, por ejemplo, hubiera ido al dentista –continúa–, éste
podría haberle puesto una anestesia y después inocularle un oncovirus o un
carcinógeno. El paciente no se va a enterar y al cabo de varios meses puede
desarrollar el cáncer. Hay carcinógenos químicos que son específicos de un
órgano y otros generalizados que provocan cáncer de manera discriminada. Los
hay, por ejemplo, que pueden provocan el cáncer en la zona pélvica, que es
donde se le ha aparecido a Chávez. La mayoría de estas cosas dejan huella y, si
eres investigador, pueden encontrarla pidiendo una muestra del tumor. Puedes
ver si ha sido un oncovirus, si hay alguna línea celular, también puedes hacer
estudios genéticos para ver si el cáncer se ha desarrollado de manera natural o
atípica… Es complicado, pero se puede averiguar”.
Es verdad que el diario ABC ha publicado numerosas especulaciones
absurdas sobre la enfermedad de Chávez, pero todas ellas las difundía sin una
fuente identificada y rigurosa. En esta ocasión se trata del testimonio de un
especialista reputado en el estudio del cáncer. La realidad es que para que la
tesis de un envenenamiento por cáncer sea sólida harían falta dos condiciones:
que técnicamente sea viable y que exista un poder enemigo de Chávez con la
necesaria capacidad tecnológica, vocación criminal y falta de escrúpulos para
hacerlo. Las declaraciones del doctor Carlos Cardona responden positivamente a
lo primero. Para lo segundo basta recordar las más de seiscientas veces que el
mayor enemigo de Chávez, Estados Unidos, ha querido asesinar a Fidel Castro
(ver libro del periodista Luis Báez El mérito es estar vivo)
y la realidad cotidiana de que todas las semanas asesina a decenas de inocentes
mediante drones.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165474