25.6.2012

¡Hola! Comparto con ustedes una entrevista que me hiciera el diario La Capital, de Rosario, en ocasión de mi presencia en esa ciudad.

Domingo, 24 de junio de 2012 01:00

Atilio Borón sostiene que «hay que defender las conquistas sociales»

El especialista defiende el rumbo económico pero pide profundizar la política energética y atacar los aumentos de precios para mantener los avances sociales.

Por Sofia Alberti / economía@lacapital.com.ar 
«El gobierno necesita implementar un plan antiinflacionario para preservar los derechos laborales y las conquistas salariales que tuvieron los trabajadores», definió el economista, sociólogo y politólogo Atilio Borón, quien disertó en Rosario sobre «El modelo y la situación internacional».
Invitado por la Juventud Guevarista, abordó temas de actualidad económica y política y respondió las preguntas que surgieron de los centenares de jóvenes que participaron de la actividad en la Facultad de Humanidades y Artes. El aumento de precios fue señalado como un problema central, apuntando que «la intermediación comercial está causando estragos y no tiene que ver con el precio de los productores: la diferencia se la quedan los sectores que concentran la comercialización en Argentina», dijo.
Control de la inflación.Para Borón la dinámica de precios en nuestro país «es muy preocupante», dado que la inflación se da en un marco de recesión internacional, lo que suele generar el efecto inverso. «En el país hay un 25 por ciento de inflación anual, medido por institutos de provincias gobernadas por el kirchnerismo», resaltó el politólogo, quien consideró que es necesario implementar un plan antiinflacionario para evitar que se diluyan los derechos laborales y conquistas salariales. «De lo contrario, el gobierno puede esforzarse en planes de ayuda social, pero si no controla la inflación, ella se come todo en pocos meses», apuntó.
El incremento del costo de vida, puntualmente en el aumento de productos básicos para el consumo, tiene su núcleo en la intermediación comercial, dado que la diferencia entre lo que ganan los productores y el precio de góndola «se la quedan los sectores que concentran la comercialización en Argentina», aseguró el politólogo y ex Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso).
A la par del empate a fin de mes, la problemática en torno a la compra de dólares ha acaparado buena parte de la agenda de noticias, tema «absolutamente exagerado por los poderes mediáticos», pero que surge como producto de que el gobierno nacional «se descuidó en preservar esos recursos en moneda extranjera, que fluyeron de Argentina en cantidades colosales como remesas de utilidades o fuga de divisas sin ningún tipo de control. Entonces ahora imponen controles que en algunos casos son absurdos, en otros no», evaluó el sociólogo.
En torno a las limitaciones de compra y venta para equilibrar las cuentas internas y externas, Borón destacó la necesidad de aceitar las políticas selectivas de restricción de importaciones que, por el déficit de insumos en algunos sectores, está «generando gravísimos problemas a corto plazo para el gobierno».
MODELO Y REFORMAS. En todas sus charlas, donde goza de la participación de gran cantidad de jóvenes que lo escuchan atentamente y toman notas de sus análisis, Atilio Borón enfatiza en la problemática de la extranjerización de los recursos naturales.
Estudioso de la política internacional, lo que lo lleva en la actualidad a escribir en diversos periódicos, revistas y webs de Latinoamérica, mira con atención los vestigios neoliberales en el esquema de la posconvertibilidad y los efectos que pueden tener algunas políticas clave en el marco de un mundo crispado por la conquista de áreas extractivas en materia energética, alimentaria, acuífera, etcétera.
«Hay que llevar adelante una política efectiva de recuperación de los recursos naturales de la Argentina, que como producto de las políticas neoliberales de los 90 fueron enajenados de hecho y, en algunos casos, de derecho. Me parece importante apuntalar lo iniciado con Repsol en YPF, pero no me parece suficiente, hay que ir por mucho más porque YPF aporta apenas el 36 por ciento de producción petrolífera argentina», opinó.
Respecto al rol que les cabe a los estados provinciales en este punto, el politólogo dudó de su capacidad de negociación con las multinacionales petroleras, plasmada no sólo en el flamante decreto de soberanía hidrocarburífera, sino en la misma Constitución Nacional (art. 124).
En muchos estados subnacionales, la renta petrolera permite sortear gastos de funcionamiento institucional e inciden activamente en las políticas educativas, mediante planes de apoyo y fomento.
El interrogante es, más allá de que exista la voluntad política de defender determinados intereses soberanos o no, qué fuerza política y económica tiene un gobierno provincial para «decirle no» a multinacionales de peso, como Barrick Gold, Exxon o Monsanto en otra rama productiva. «La realidad es que vivimos en un universo neoliberal. Saldríamos si hubiera voluntad política. Y no se si está, porque Cristina no mintió: dijo que esto es un capitalismo en serio. Pero el capitalismo es el problema», disparó el politólogo.
En abandono de «algunas de las viejas herencias del modelo neoliberal, como la ley de entidades financieras», es fundamental para este economista, dado que subrayó la necesidad de generar una banca que actúe en beneficio de los intereses nacionales, para revertir «la extranjerización preocupante» del sistema bancario argentino.
Control. A modo de propuestas, Borón estimó necesario que el gobierno nacional establezca fuertes mecanismos de control en las exportaciones, para impedir excesos como los que detecta en el sector minero del oro que, indicó, paga un canon simbólico del 3 por ciento más los subsidios y reintegros.
En la misma línea, contempla la necesidad de una reforma tributaria en Argentina, «sin la cual el Estado no va a tener los recursos mínimos que necesita para poder desenvolverse».
Uno de los aspectos destacados de los procesos políticos gubernamentales abiertos en Latinoamérica desde 1998 en adelante, fue la necesidad de implementar reformas constitucionales. No obstante, en otros momentos históricos, donde había gobiernos progresistas como el de Salvador Allende en Chile, reformar la carta magna no era un tema central.
«Ha habido un cambio histórico muy importante luego de la caída de la Unión Soviética en donde estos factores que antes se llamaban despectivamente superestructurales, ahora son considerados muy importantes a la hora de producir cambios en las políticas públicas», analizó el miembro de Clacso. En el caso argentino, definió como «anacrónica» la ley de leyes, dado que «nos convierte en zombies sin capacidad ni de deliberar y menos de gobernar».
Todas estas lecturas sobre temas diversos, no se dieron sobre la visión una realidad quieta, tranquila, inmóvil. Borón destacó la gran conflictividad social a nivel nacional que, aseguró, se acentuará el segundo semestre del año. Ante ésto el gobierno «debería interceder, aplicando un programa económico que controle la inflación y garantice la estabilidad de los salarios obtenidos a través de las negociaciones paritarias». Medidas coyunturales para una realidad cambiante y camino a un mundo que a definición del sociólogo será necesariamente «poscapitalista».