2019

Comienza un año muy particular: se cumplen 60
años del triunfo de la Revolución Cubana. Para mí es una fecha muy especial y
la conmemoración de esa gran victoria popular y la derrota del imperialismo
norteamericano eclipsan cualquier otro tipo de consideración, sea personal,
institucional o colectiva. Esa victoria convierte, en este caso, las
salutaciones tradicionales de fin de año en una tontería. Con la Revolución
Cubana Nuestra América salió de la prehistoria y comenzó a escribir su propia
historia. La luz irradiada aquel 1° de Enero de 1959  llega potente y vibrante hasta nuestros días
gracias al internacionalismo, la solidaridad y la porfiada y difícil
construcción del socialismo aún bajo las peores condiciones posibles. 

Si la
historia lo absolvió a Fidel, como premonitoriamente lo había anunciado,  la tenaz resistencia de la Revolución Cubana
ante las agresiones del mayor imperio de la historia, del más poderoso ejército
jamás conocido, convirtieron a esa isla heroica en un  luminoso ejemplo para todo el mundo. Pese a
sesenta años de agresiones y de un criminal bloqueo integral en su contra,
ejemplo único en la historia universal, Cuba sigue siendo una fuente de
inspiración para todos los que luchan contra la injusticia , la confirmación de
que no estamos irremisiblemente condenados a ser colonias de un imperio que ha
perpetrado las mayores atrocidades de las que se tenga noticia. Hiroshima y
Nagasaki son crímenes sin parangón pese a lo cual ningún presidente
estadounidense tuvo la entereza moral de asumir y, por lo menos, enviar una
nota al pueblo japonés diciendo aunque sea una sola palabra:  “perdón”. 
¡Nada! 


Contra esa monstruosa impunidad ha luchado Cuba, para honor de
los pueblos de Nuestra América y para eterna deshonra de tantos malos gobiernos
que optaron, y todavía optan, por arrastrarse ante el Goliat vencido que echar
su suerte, como diría Martí, con el David valeroso e inteligente que de la mano
de Fidel, del Che, de Raúl, de Camilo, de Haydé, de Vilma, de tantos y tantas
revolucionarios y revolucionarias de Cuba, brindaron a la humanidad un ejemplo
que, en este año que comienza brilla con renovada fuerza moral. Por eso esta
breve recordación y este poco convencional mensaje de fin de año, y una
invitación para ver este corto video de Fidel con sabias palabras dichas cuando,
desintegrada la Unión Soviética, la isla rebelde quedó sola frente al imperio,
y salió airosa de tan crucial desafío.
 Feliz
Año Nuevo, ni un paso atrás en nuestras luchas  y … ¡Hasta la victoria siempre!